Vodafone España ha comunicado a los representantes de los trabajadores la apertura de un procedimiento de despido colectivo "por razones económicas, productivas y organizativas" que afectará a un máximo de 1.200 empleados, el 23,5% de una plantilla de poco más de 5.100 empleados.

La operador ha detallado que ha convocado a los sindicatos para iniciar a finales de enero el periodo de consultas de este Expediente de Regulación de Empleo (ERE), un proceso que se prolongará durante un mes y en el que la empresa buscará un acuerdo con los representantes de los trabajadores.

A este respecto, afirma que, "siendo sensible al impacto de esta medida, aborda la negociación con la determinación de alcanzar con la representación social "el mejor acuerdo posible tanto para los empleados como para la empresa".

Vodafone España explica que el procedimiento que arranca este jueves persigue "revertir la negativa evolución del negocio, reforzar su sostenibilidad, proteger la capacidad de inversión y diseñar una organización más competitiva y mejor adaptada a lo que piden los clientes"

Así, señala que en el actual contexto de mercado la demanda de servicios sigue creciendo de forma exponencial, pero en cambio los precios no aumentan, como refleja que cerca del 50% de las altas brutas están asociadas con ofertas "low y medium cost".

La compañía asegura que esto le obliga a tener una estructura de costes preparada para competir con éxito en todos los segmentos, una situación ha llevado ya a caídas de los ingresos y del resultado bruto de explotación (Ebitda) en el primer semestre del actual ejercicio.

Asimismo, también agrega que las actuales expectativas de los clientes, que exigen una relación ágil, sencilla e inmediata, llevan a Vodafone a buscar un modelo organizativo más simplificado y que refuerce la coordinación y sinergias entre los equipos.

Los ingresos caen un 3,2%

Los ingresos de Vodafone España cayeron un 3,2 %, hasta los 2.421 millones de euros en el primer semestre fiscal, lastrados por la reposición de tarifas y la guerra del fútbol, y su valor contable en el país se vio rebajado en 2.900 millones.

Además, durante el periodo de abril a septiembre de 2018 redujo su base de clientes de televisión en 98.000, de ellos 66.000 entre julio y septiembre, principalmente por la decisión de la compañía británica de no seguir comprando fútbol a Telefónica, que se hizo en junio con los contenidos de La Liga y la Champions para próximas temporadas.

No obstante, en el semestre sumó 35.000 clientes de contrato de telefonía móvil y 32.000 de fibra, aunque en este segmento hubo un descenso de 5.000 entre julio y septiembre. En noviembre pasado fuentes conocedoras indicaron que Vodafone España estaba revisando su estructura en el país "a todos los niveles", también el laboral, para acometer una nueva estrategia, basada en la competencia por precio, la digitalización y la simplificación de los procesos.

Vodafone España, que ha convocado a los sindicatos CC OO, UGT y STC para presentarles la medida, ya recortó en 2015 su plantilla en unos 1.000 trabajadores tras integrar a la operadora ONO, que adquirió en 2014, y antes, en 2013, en unos 900.

UGT lo rechaza "frontalmente"

El sindicato mayoritario en Vodafone España, UGT, ha rechazado "frontalmente" el ERE presentado por la compañía. El sindicato considera que la situación que atraviesa la operadora británica "no es responsabilidad de la plantilla", sino de sus gestores, y que con la medida propuesta la empresa se pretende "solucionar su incapacidad demostrada y reiterada para la toma de decisiones estratégicas acertadas", ha dicho a un portavoz de UGT.

"Nos parece innecesario y equivocado que se plantee de nuevo un recorte de personal cuando además hace apenas tres años se produjo el último", ha añadido.

UGT ha instado a la dirección "a buscar soluciones que no repercutan en el nivel de empleo y que cumplan las expectativas de ambas partes, plantilla y empresa".