Sharon Stone
Sharon Stone, en junio de 2018. GTRES

La Asociación para la Autorregulación de la Comunidad Publicitaria (Autocontrol) ha asegurado que los famosos no pueden anunciar gafas graduadas al tratarse de un producto sanitario y, en consecuencia, estar sujetos a su regulación específica. La decisión llega tras recibir varias quejas sobre este asunto de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) y después de que se consultara a la Agencia Española de Medicamentos y Producos Sanitarios (AEMPS).

Autocontrol preguntó a AEMPS si las gafas graduadas son producto sanitario, sometido por tanto a la regulación específica de estos productos, y si la prohibición de testimonios de famosos en la publicidad de productos sanitarios afectaba a todos ellos, más allá de que hubieran adquirido su fama en ámbitos relacionados con la salud.

AEMPS respondió de manera afirmativa a ambas cuestiones. "No deja lugar a dudas sobre la ilicitud de las campañas publicitarias", algunas de ellas con una elevada notoriedad en las que se recurre a cantantes o actores famosos para prescribir el uso de gafas graduadas, asevera Autocontrol en una nota de prensa.

El pronunciamiento de la asociación y de la agencia llega a raíz de las diferentes reclamaciones presentadas por la Asociación de Usuarios de la Comunicación contra varias campañas publicitarias de gafas graduadas de Varilux, Opticalia y Alain Affleou, en las que han participado Paz Vega, Alejandro Sanz y Sharon Stone.

Las gafas graduadas tienen la consideración legal de producto sanitario y, por lo tanto, les resulta de aplicación la legislación sobre la materia, según fuentes del Ministerio de Sanidad. Se trata del Real Decreto 1591/2009, que prohíbe, en la publicidad de los productos dirigida al público, cualquier mención que "haga referencia a una autoridad sanitaria o a recomendaciones que hayan formulado científicos, profesionales de la saud u otras personas que puedan, debido a su notoriedad, incitar a su utilización".

En ese sentido, las mismas fuentes añaden que la publicidad de productos sanitarios es competencia de las comunidades autónomas, y que la AEMPS traslada los casos de empresas concretas de los que tiene conocimiento a la comunidad competente, para que lleve a cabo las medidas oportunas y realice el seguimiento del caso.