El centro de Belgrado ha acogido una multitudinaria protesta (unas 200.000 personas) contra la independencia de Kosovo que ha culminado con una treintena de heridos y ataques a las embajadas de varios de los países que admiten la autodeterminación unilateral kosovar.

Concentración popular

Decenas de miles de personas han protestado pacíficamente, pero algunos grupos de jóvenes incontrolados han roto los cristales de la sede diplomática de Estados Unidos, han quemado su fachada y han entrado en su interior. George Bush fue de los primeros líderes políticos en reconocer la independencia de Kosovo. Se han producido ataques similares en las embajadas de Croacia y Turquía. Los heridos se produjeron en los enfrentamientos entre grupos violentos y la Policía en Belgrado.

Algunos manifestantes han ondeado banderas de España y han quemado la de EE UU
Al margen de estos incidentes, entre los asistentes a la protesta muchos hacían ondear
banderas de España, en señal de agradecimiento hacia el Gobierno español, que no reconoce la autodeterminación kosovar. También se vieron banderas de Brasil y Rusia, y se quemaron otras de Estados Unidos.

La manifestación ha partido bajo el lema 'Kosovo es Serbia'
La manifestación partió a las 17 horas bajo el lema 'Kosovo es Serbia' y fue organizada por el Gobierno y varios partidos parlamentarios. La marcha comenzó con el himno nacional 'Dios de justicia', y entre los asistentes estaban el primer ministro, Vojislav Kostunica, que se dirigió a los manifestantes para decir que se ha tratado de "la mayor de la historia de Belgrado".

También acudió Tomislav Nikolic, líder del Partido Radical Serbio (SRS); el primer ministro del ente serbio de Bosnia y varias personalidades públicas, entre ellos el director de cine Emir Kusturica o el baloncestista Dejan Bodiroga, que aseguró que "éste es uno de los partidos más importantes para Serbia, que se jugará hasta la victoria final".

El tenista Novak Djokovic se conectó mediante un vídeo desde Montecarlo para decir a los congregados que es "uno de los momentos más difíciles de la historia de Serbia". "Kosovo es Serbia y así tiene que ser para siempre", ha dicho el deportista.

Los líderes serbios llaman a una protesta "con calma y dignidad"
Los líderes del país y de Belgrado instaron a los ciudadanos a protestar "con calma y dignidad" y a "mostrar al mundo que Serbia no acepta la independencia de Kosovo".

Serbia se opone a la secesión de lo que considera su provincia inalienable y considera que la declaración de independencia constituye "una injusticia histórica".