Joan Gaspart
Joan Gaspart EUROPA PRESS - Archivo

El empresario hotelero Joan Gaspart se enfrenta a una querella por estafa interpuesta por la sociedad Barcelona Projects, del príncipe saudí Turkin Ibn Nasser, que le acusa de ocultarle deudas de unos 15 millones de euros en el Complejo Real, que llegó a estar al borde de la quiebra.

Por ello, el juez titular del juzgado de instrucción número 16 de Barcelona ha citado a Gaspart como investigado para el próximo viernes, 21 de diciembre, después de que la audiencia de Barcelona le ordenase reabrir la causa, inicialmente archivada el pasado abril.

Con él, el juzgado ha llamado también a sus dos hijos Juán y José (sobre los que se dirigía también la querella).

En la querella, Barcelona Projects, propietaria en la ciudad condal del llamado Complejo Real, acusa a Gaspart y a sus empresas Hostelería Unida y Banquetes Reunidos SL de ocultar las deudas de 15 millones de euros contraídas con la Seguridad Social cuando gestionaba el hotel Juan Carlos I, ahora administrado por Fairmont, y de poner el Palacio de Congresos como garantía de un préstamo de 1,6 millones sin pedir permiso a sus propietarios.

Por ello, pide que se fije una fianza a Gaspart de 16,6 millones de euros, correspondientes a la deuda de 15 millones de euros supuestamente ocultada más el importe estafado mediante una hipoteca solicitada por 1,6 millones indebidamente apropiada.

El príncipe saudí, representado por el abogado Javier Yagüe del despacho Amparo Legal, se centra en la estafa llevada a cabo por "dolosa ocultación de los impagos a la Seguridad Social por importe de más de 15 millones de euros".

Según el documento, Gaspart empleó un acuerdo de resolución de contrato que fijaba un precio que "de ninguna manera habría sido el mismo de no haber existido el engaño omisivo".

"Es decir, los querellados ocultaron dolosamente las deudas contraídas con la Seguridad Social para, con evidente ánimo de lucrarse, pactar un precio en el acuerdo contraído con la querellada en perjuicio de esta última, acuerdo que jamás se habría alcanzado de no haberso ocultado la existencia de dichas deudas" apunta la querella.

Según el escrito, el príncipe saudí, movido por la "confianza en la relevancia social y política de Gaspart en su calidad de ilustre empresario y dirigente de Barcelona" encargó el arrendamiento y explotación de todo el Complejo Real, que incluye el hotel Juan Carlos I y el Palacio de Congresos durante siete años a HUSA (Hostelería Unida), propiedad de la familia Gaspart.

No obstante, según la acusación, HUSA y la familia Gaspart, prevaliéndose de su reconocimiento social y empresarial, malbarataron el complejo, buscando su propio beneficio, apropiándose de importantes sumas de dinero, e incumplieron todas sus obligaciones y las que existían frente a terceros, hasta llevar el complejo "al borde de la quiebra total".

Por todo ello, Barcelona Projects SA tuvo que afrontar un procedimiento de derivación de responsabilidad en el que la Seguridad Social exige al príncipe el pago de dicha deuda.

Además la querella relata que, aprovechando la situación, los Gaspart, "en una desesperada actuación por obtener dinero" para "atenuar la catastrófica situación financiera de HUSA" solicitaron un préstamo con garantía hipotecaria por 1,6 millones de euros, poniendo como garantía el Palau de Congresos "sin el consentimiento ni el conocimiento de Barcelona Projects, aprovechándose de unos poderes entregados en el pasado.

"Todo ello cuando esos poderes se otorgaron en su momento para explotar correctamente el Complejo y nunca para favorecer a otras sociedades ajenas a Barcelona Project's" concluye la querella, lamentándo además que el grupo ha tenido que abonar la cantidad de la hipoteca para evitar la ejecución.