Imelda Cortez
Imelda Cortez, de 20 años, fue violada por su padrastro, del que se quedó embarazada. SP News 247

La joven salvadoreña Imelda Cortez volverá este lunes a un tribunal para enfrentar un juicio, aplazado el pasado 12 de noviembre por ausencia de la Fiscalía, por el delito de tentativa de homicidio agravado cometido supuestamente al tratar de abortar.

Cortez, de 20 años, sufrió desde los doce años de edad abuso sexual por parte de su padrastro, quien la dejó embarazada, y es procesada desde abril de 2017 por el delito de tentativa de homicidio agravado.

La sesión, programada para las 10.30 hora local (16.30 GMT) en el Tribunal de Sentencia de Usulután (este), será presidida por los jueces Hugo Noé García, Claudia Palacios y Maclin Portillo.

Su doctora violó el secreto profesional

La Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto informó de que el equipo jurídico que representa a la joven solicitará ante el tribunal que "la absuelva de los cargos por no existir ningún indicio de que cometió algún crimen".

Ana Martínez, una de las abogadas de Cortez, ha señalado que las pruebas de la Fiscalía son "insuficientes", ya que "sólo cuenta con prueba indiciaria de testigos de referencia que no estuvieron en el momento en que Imelda sufrió la emergencia obstétrica".

Según señaló, la Fiscalía ha retomado los testimonios de la doctora que atendió a Imelda, quien violó el secreto profesional al interrogar y luego denunciar a la joven, y de "personas que no estuvieron en el momento en que la joven estaba dando a luz".

Puede ser condenada a 20 años de cárcel

La defensa alega que la joven sufrió una emergencia obstétrica durante su embarazo, que llegó a término, y actualmente la hija de joven tiene un año y siete meses de edad.

Esta será la segunda ocasión en que Cortez asista a esa corte, ya que el pasado 12 de noviembre la vista fue aplazada por la ausencia del Ministerio Público, quien el día del juicio envió un escrito en el que señaló que la fiscal asignada al caso tenía incapacidad médica que le "imposibilitaba su presencia".

De ser declarada culpable, Cortez, proveniente de una zona rural del país centroamericano y de escasos recursos, puede ser condenada a 20 años de cárcel.

El Salvador es uno de los pocos países del mundo en los que el aborto está prohibido en todas las circunstancias y donde las mujeres que sufren complicaciones del embarazo, que provocan abortos espontáneos o emergencias obstétricas, son a menudo acusadas de homicidio agravado por la Fiscalía.