Después de que la primera ministra británica Theresa May pospusiera la votación del brexit, el parlamentario laborista, Lloyd Russell-Moyle, visiblemente enfadado con la decisión, intentó llevarse el mazo real de la mesa de la Cámara de los Comunes a modo de protesta.

Rusell-Moyle caminó apenas unos pasos con el mazo en alto cuando el personal de seguridad de la Cámara de los Comunes le arrebató este símbolo de la autoridad, algo a lo que no se resistió, y lo devolvieron a la mesa del Parlamento. El resto de parlamentarios se mostró en contra de este gesto, que Russell-Moyle ha descrito como "protesta simbólica", y ordenaron al congresista que colocara de nuevo el mazo en su sitio.

Estos mazos dorados están en el Parlamento británico desde el siglo XVII y representan la autoridad de la reina Isabel II. Cada día son colocados en la mesa que preside la Cámara de los Comunes y, sin ellos, los miembros del Parlamento no tienen permiso ni para reunirse ni para aprobar leyes. Es más, nadie puede tocarlos excepto el personal de la Cámara de los Comunes (Serjeant at Arms, en inglés).

Después de ser expulsado de la Cámara, Russell-Moyle tuiteó que "afortunadamente no me han encerrado en la Torre de Londres pero si lo hubieran hecho, me hubiera gustado estar junto a May por su trato de hoy hacia el Parlamento".

"Mañana (por este martes) sí que me permiten entrar en el Parlamento después de esta protesta simbólica contra este Gobierno, pero ojalá le prohibiesen volver a May", añadió el laborista.