Charles Michel
El primer ministro belga, Charles Michel. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

El Gobierno belga se ha resquebrajado, después de que los nacionalistas flamencos de la N-VA lo hayan abandonado en protesta por la decisión del primer ministro, Charles Michel, de firmar el Pacto Mundial para la Migración de Naciones Unidas.

La marcha de la N-VA deja un Ejecutivo en minoría liderado por el partido liberal MR de Michel con los cristianodemócratas flamencos del CD&V y los liberales flamencos Open VLD que intentará, sin embargo, sobrevivir hasta las próximas elecciones legislativas del 26 de mayo.

El primer ministro ha confirmado que el lunes firmará el Pacto Mundial en la ciudad marroquí de Marrakech, donde tendrá lugar la cumbre de la ONU sobre migración, y ya ha reorganizado hoy su gabinete para sustituir a los tres ministros y dos secretarios de Estado de la N-VA por otros miembros del Gobierno.

Michel ha defendido que Bélgica se había "comprometido" con el Pacto de la ONU y que la N-VA había participado en las negociaciones, por lo que su cambio de opinión hace unas semanas para pedir la abstención creó una "profunda división".

La crisis de Gobierno venía gestándose en los últimas semanas desde que los nacionalistas flamencos, que en principio dieron su apoyo, anunciaron que se oponían a firmar el pacto por considerar que minará la soberanía de Bélgica en materia de inmigración, pese a no ser vinculante.

Aún así, apoyarán los presupuestos

"Los que aprueban el pacto migratorio, pese a que no hay consenso en el Gobierno, ponen a la N-VA fuera de él", dijo el presidente de la formación, Bart de Weber.  La respuesta del primer ministro llegó de inmediato: en un mensaje televisado ha confirmado que irá a Marrakech y ha dado por "constatada" la marcha de la N-VA.

El Gobierno contará con 52 escaños en el Parlamento, mientras que los 31 diputados de la N-VA, el partido más votado en las elecciones de 2014, pasan a engrosar las filas de la oposición, con 98puestos. Por el momento, ningún partido ha pedido la convocatoria de comicios anticipados, aunque la oposición no regalará su apoyo.

Paradójicamente, la N-VA ha anunciado que apoyará los presupuestos para 2019 y adoptará "una postura constructiva" en otros asuntos, confirmando que la diferencia insuperable, tras cuatro años de un Gobierno de difícil equilibrio ideológico, ha sido la inmigración.