La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha publicado este jueves un informe que relata que la concentración de gases causantes del cambio climático ha alcanzado un nuevo máximo, similar al alcanzado entre hace tres y cinco millones de años.

"La última vez que la Tierra experimentó una concentración comparable de CO2 fue hace tres millones de años, cuando la temperatura era de 2 a 3 grados más elevada y el nivel del mar era de 10 a 20 metros superior al actual", dice el secretario general de la organización, Petteri Taalas.

"La ciencia es clara: si no reducimos rápidamente las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, el cambio climático tendrá efectos cada vez más destructivos e irreversibles en la vida terrestre", afirmaTaalas. "Nuestra oportunidad de actuar está a punto de agotarse" señala, para subrayar la urgencia de revertir las emisiones de estos gases, que atrapan el calor en la atmósfera.

En el informe de fin de año de la OMM se revela que, pese a los compromisos internacionales para reducir las emisiones, no hay indicios de que el nivel de estos gases se estabilice ni mucho menos de que disminuya. Las consecuencias de esta situación son el cambio climático a largo plazo, la subida del nivel del mar, la acidificación del océano y una mayor incidencia de fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas o huracanes.

El nivel de CO2, por ejemplo, alcanza el 146% en comparación con el nivel de la era preindustrial; no es este el único gas, sin embargo, ya que también han subido las concentraciones de metano y óxido nitroso y ha vuelto a aparecer en cantidades significativas el triclorofluorometano (CFC-11), un gas con fuertes efectos sobre el efecto invernadero producido por la industria del Extremo Oriente.

El boletín de la OMM recoge mediciones de su propio Programa de Vigilancia de la Atmósfera Global, que documenta cambios en los niveles de los gases causantes del calentamiento de la atmósfera como resultado de la actividad industrial, uso de energía fósil, prácticas agrícolas intensivas y deforestación a partir de la información recabada en 53 países.

La OMM pone este documento en relación a las pruebas presentadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, que sostiene la imperante necesidad de reducir las emisiones netas de CO2 hasta cero en 2050 para conseguir limitar el calentamiento del planeta a 1,5 grados. Esta reducción no consistiría en cesarlas por completo, sino igualarlas a la velocidad de absorción de los sumideros, naturales y tecnológicos.