Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, en Washington DC. Jim Lo Scalzo / EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este martes la "férrea" alianza entre su país y Arabia Saudí, a pesar del asesinato del periodista Jamal Khashoggi, e independientemente de que el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, pudiera saber algo del mismo.

"Podría ser que el príncipe heredero tuviera conocimiento de este trágico acontecimiento. ¡Quizá lo tuvo, y quizá no! Puede que nunca sepamos todos los hechos que rodearon el asesinato del señor Jamal Khashoggi", indicó el mandatario en un extenso comunicado.

El presidente planeaba recibir este lunes un informe de la CIA sobre el asesinato de Khashoggi que, según informaciones de prensa, contenía la conclusión de esa agencia de inteligencia de que Bin Salmán había ordenado el asesinato de Khashoggi, crítico con las autoridades del reino. "No tienen nada definitivo [ninguna conclusión en la CIA], y el hecho es que [Bin Salmán] quizá lo hizo, y quizá no", dijo Trump en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca.

En su comunicado, Trump minimizó asimismo las conclusiones de la CIA e incluso pareció disputarlas al señalar que "quizá no" hubo implicación del príncipe heredero. El presidente dejó claro, además, que no planea tomar más medidas punitivas contra Arabia Saudí en relación con el caso.

"Estados Unidos pretende seguir siendo un férreo aliado de Arabia Saudí para asegurar los intereses de nuestro país, de Israel y de todos los otros aliados en la región", subrayó Trump. "Entiendo que hay miembros del Congreso a los que, por razones políticas o de otro tipo, les gustaría ir en una dirección diferente y son libres de hacerlo. Consideraré todas las ideas que me presenten, pero solo si son coherentes con la seguridad absoluta de Estados Unidos", agregó.

Khashoggi, como ha reconocido Riad, fue asesinado por un grupo de agentes llegados desde Arabia Saudí —algunos cercanos al príncipe heredero— en el consulado en Estambul, adonde acudió el pasado 2 de octubre para recoger unos documentos que le permitieran casarse con su prometida turca.

Armas y petróleo

El comunicado del presidente, aparentemente dictado por el propio Trump y lleno de signos de exclamación, comienza con una mención a su lema de "Estados Unidos primero", seguida de una advertencia de que "el mundo es un lugar muy peligroso" y de una diatriba sobre las actividades "sangrientas" de Irán en Oriente Medio.

El presidente hizo un recordatorio de que Arabia Saudí es "el segundo mayor productor de petróleo del mundo" y señaló que ha "respondido muy bien" a sus peticiones "de mantener los precios del crudo en niveles razonables".

También insistió en que sería "ingenuo" cancelar los multimillonarios acuerdos de venta de armas a Arabia Saudí que cerró su Gobierno, porque "Rusia y China se beneficiarían y estarían encantados de adquirir todo eso". No voy a destruir la economía mundial y la economía de nuestro país por hacer el tonto respecto a Arabia Saudí", sentenció.

También citó el acuerdo que cerró con el reino el año pasado por el que Riad "accedió a pagar la cantidad récord de 450.000 millones de dólares, 110.000 de ellos en la compra de equipos militares", unas cifras que, según expertos, exageran el valor real de los contratos apalabrados.

Su cierre de filas con Bin Salmán fue tal que anunció que planea reunirse con él durante la cumbre de líderes del G20, que se celebrará en Buenos Aires el 30 de noviembre y 1 de diciembre. "No sé si él estará allí, pero si está, lo haré [me reuniré con él]", aseguró Trump a los periodistas, aunque el Gobierno saudí ya confirmó el lunes que Bin Salmán asistirá a la cumbre.