El tabaco, el exceso de la jornada laboral diaria y el estrés que sufren muchas madres trabajadoras casi han duplicado el número de bebés que nacen con menos peso del que deberían. En la actualidad, en torno al 5% de los 12.000 niños que nacen en Aragón cada año (unos 600) sufren bajo peso gestacional, cuando hace quince años suponían sólo el 3%.

Son las principales conclusiones de un estudio pionero en España que se ha realizado en el Hospital Materno Infantil de Zaragoza y que confirma el peligro que supone el tabaco para madres y recién nacidos.

En torno al 22% o 23% de los niños que nacen con crecimiento intrauterino retardado (cuyo peso y talla son inferiores a los que deberían) sufrirán un retraso en su desarrollo intelectual. De ellos, el 13% necesitará escuelas y apoyos especiales.

Sin embargo, sólo con que se eliminara el tabaco (tanto activo como pasivo), se reduciría al 50% el número de casos de niños que nacen con bajo peso.

Junto con el tabaco, también influyen de forma directa las horas y la intensidad del trabajo y el estrés, fundamentalmente laboral, que sufren muchas gestantes.

Los responsables del estudio consideran que las dieciséis semanas de baja maternal que proporciona la ley son «insuficientes» y que el permiso por maternidad se debería ampliar a la etapa anterior al parto para facilitar la gestación.

Baja atención e inquietud

Los niños que nacen con bajo peso suelen presentar problemas de atención importantes. Además, son inquietos y movidos, características que persisten a lo largo de los años y que pueden condicionar el rendimiento académico.

Sólo entre el 3% y el 5% de estos niños tienen un desarrollo intelectual superior a la media, frente al 25% que se registra en la población infantil general.

Fumar destruye la placenta

Los componentes del tabaco provocan alteraciones en el flujo de la sangre de la placenta que va hasta el feto y, además, el alquitrán y la nicotina destruyen las células placentarias, según explicaron ayer los responsables del estudio realizado en el hospital infantil de Zaragoza. El equipo encargado del informe está compuesto por pediatras, tocólogos, neurólogos y genetistas y ha contado con la colaboración de la Fundación Andrea Prader. El informe constata que fumar durante el embarazo puede causar incluso retraso neuronal en el niño.