Meghan Markle en 'Suits'
Meghan Markle, en su papel de Rachel Zane, se casa en el último capítulo de la séptima temporada de 'Suits'. USA Network

Meghan Markle es hoy la duquesa de Sussex y de la mano de su marido, el príncipe Harry, recorre el mundo (estos días varios países de la Commonwealth) para dar la mejor imagen posible de su reino, el Reino Unido. Pero antes que duquesa, Meghan fue norteamericana y actriz.   
Ahora se ha sabido cómo se las gastaba en su otra vida. Una amiga de Meghan de aquellos otros tiempos le ha contado al Daily Mail que la ahora duquesa obligó a su primer marido, Trevor Engelson, a firmar un contrato de preembarazo. Todo por su, por entonces, carrera de actriz.  

En ese contrato, su esposo se comprometía a pagar los gastos de contratar una niñera, un entrenador personal y un nutricionista en el caso de que Markle tuviera un hijo. Según cuenta esta antigua amiga, Meghan Markle "exigió un entrenador personal y nutricionista durante y después del embarazo".

Y añade: "Estoy segura de que también se habló de una niñera, pero el foco principal para ella era la salud y el peso". Estamos hablando de cuando la ahora duquesa era una de las protagonistas de la serie Suits. El testimonio de esta mujer al Daily Mail insiste en lo obsesionada que estaba Markle con la posibilidad de perder su figura.

"Ella siempre ha tenido miedo a engordar, algo que ha pasado en su familia, por eso estaba tan preocupada y más en aquel momento de su carrera de actriz", dice esta antigua amiga. Además, cuenta que Meghan ya tenía entonces mucho de princesa y como tal quería ser tratada.  

"Fue muy tajante en ese aspecto, era algo que le preocupaba mucho", explica. De modo que Engelson no tuvo elección. Los dos firmaron, sin abogados de por medio, un papel que daba forma ese compromiso en caso de embarazo. Puede parecernos atípico, pero este tipo de contrato se ha popularizado en Hollywood en los últimos años.

El palacio de Kensington anunció este mes de octubre que la duquesa de Sussex está embarazada de su primer bebé, que nacerá en la primavera de 2019. Harry y Meghan han renunciado a dar título real a su hijo. La pareja se casó el pasado mayo en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, a las afueras de Londres, en una ceremonia que recibió una gran atención mediática.