Najwa Nimri
La actriz y cantante Najwa Nimri posa en Madrid durante una entrevista. JORGE PARÍS

El cine ha sacado punta a su imagen sofisticada y misteriosa pero en las distancias cortas Najwa Nimri deja ver su sentido del humor y desparpajo. "No tengo nada que ver con los personajes que interpreto", asegura la actriz y cantante, que vuelve al candelero con la nueva película de Carlos Vermut.

Un director elevado a la categoría de culto con tan solo tres películas, la última de ellas Quién te cantará, que llega este viernes a los cines, y que cuenta entre sus seguidores más fieles con la mismísima reina Letizia.

"Me hace una ilusión terrible que me vea Letizia", asegura Nimri, sorprendida al saber que la reina sigue a Vermut desde su primer largometraje, la experimental Diamond Flash, que ni siquiera llegó a estrenarse en cines.

"Para una persona que no esté muy metida en el lenguaje audiovisual es muy complicada de ver", advierte la actriz después de que Eva Llorach, coprotagonista de Quién te cantará y también de Diamond Flash le aclare que a la reina "le interesa mucho el cine independiente".

"Letizia, we love you, ahora quiero que me sigas a mi también", remata Nimri, y pregunta si tiene Instagram. "¿La reina no tiene Instagram? ¿Y eso por qué?", suelta, entre carcajadas.

Canciones, celuloide y realidad

El humor y la complicidad que demuestran entre sí Nimri y Llorach les fue muy útil en un rodaje de lo más intenso. Quién te cantará es una película formalmente fría y artificiosa, casi "fantasmagórica", que explora el sentimiento de extrañeza que puede producir el éxito.

La historia es la de Lila (Nimri), una cantante que alcanzó la fama en los 90 y que, cuando prepara su triunfal regreso a los escenarios tras años de ausencia, sufre un accidente que le hace perder la memoria y le obliga a recurrir a una admiradora e imitadora (Llorach) que se sabe a la perfección todas sus canciones y movimientos en el escenario.

"Cuanta más tensión y menos te puedes reír, yo peor me comporto", admite Nimri, "y ella (Llorach) es el mejor público que he tenido en mi vida, da igual la broma que haga se muere de risa. Carlos nos llamaba la atención, era como un padre malo".

Dicho eso, confiesa que también hubo momentos complicados. "Un director te puede desquiciar, estás en sus manos", dice. "Desquiciar no es la palabra: te incomoda para ponerte donde él quiere", precisa Llorach, provocando la reacción de Nimri: "Mentirosa, yo te he visto en el set, lo has pasado mal". Y más risas.

Nada es casual en la elección de las actrices. Nimri, cantante en la vida real, sabe lo que son las idas y venidas del éxito, mientras que Llorach lleva diez años haciendo cine independiente pero hasta ahora era una desconocida del gran público.

"Cuando era más joven, la fama me sentó muy mal, pero ahora me pilla habiendo pasado por la no fama, que todo el mundo se olvide de ti y volver a renacer", reflexiona Nimri. "El champán sube y el champán baja. Sé que tal como pasa me puede dejar de pasar. Cuento con ello y, de hecho, me alivia. Solo espero tener dinero en la cuenta, nada más", aclara.

Llorach añade que a menudo los rasgos físicos son un obstáculo para acceder a ciertos papeles. "A mí me dan siempre cosas muy intensas, y yo quiero hacer comedia", sostiene. Y Nimri, de nuevo al quite: "A partir de una edad, o eres madre o eres mala, tienes que elegir".

Quién te cantará llegará este viernes a los cines tras su debut en el pasado Festival de Cine de San Sebastián, donde se llevó el Premio Feroz Zinemaldia, que concede la prensa especializada. Con su anterior trabajo, Magical Girl, Vermut conquistó la Concha de Oro a mejor película y la de plata a mejor director, además de siete nominaciones a los Goya.