Iceberg tabular
Imagen tomada por la NASA, en una misión en la Antártida, de un iceberg con una inusual y llamativa forma rectangular. Jeremy Harbeck / NASA / EFE

Una gran tableta de hielo perfectamente rectangular se ha convertido en protagonista de un nuevo debate sobre conspiraciones alienígenas. Se trata de un bloque con paredes lisas que flota sobre las aguas de la Antártida, concretamente en la Barrera de hielo Larsen. ¿No será el escenario de una nueva película? ¿Kubrick, eres tú?

Lo publicaba el pasado miércoles la NASA en la cuenta de twitter que el Organismo mantiene activa para su 'Operación IceBridge', un proyecto que acumula fotografías del hielo presente en la Tierra con el objetivo de dar respuesta a las conexiones que existen entre las regiones polares y el cambio climático.

La imagen tomada por una de las aeronaves de la operación tan solo recoge una parte del enorme suelo que podría tener más de un kilómetro de longitud y que parece haber aparecido naturalmente, según han explicado los expertos para desilusión de los más imatinativos. 

Sus ángulos de 90 grados no han sido lijados por ningún equipo de escenografía, sino que responden a un fenómeno que no es nuevo: a pesar de que los glaciares más conocidos tengan forma piramidal (lo que científicamente conocen como glaciares no tabulares), también existen otros planos y que cumplen como por arte de magia formas geométricas perfectas: los glaciares tabulares.

En este caso se trata por tanto de un caso de glarciar tabular, habituales en las zonas árticas y su aspecto es consecuencia de un desprendimiento recientemente desde una masa de hielo mayor.

La científica Kelly Brunt, de la Universidad de Maryland, ha explicado a LiveScience que este tipo de icebergs se pueden explicar como el proceso de una uña: "Crecen mucho y, al final, se rompen. El resultado es que suelen ser rectangulares y ofrecen formas geométricas".