"Ni fuimos pseudo-monjas, ni pseudo-orden, ni yo me disfrazaba, preguntábamos para tener la confirmación de que podíamos vestir hábitos", ha agregado, tras interrumpir brevemente su declaración entre lágrimas. Así se ha pronunciado en la tarde de este lunes, en la sexta jornada del juicio por esta causa, que se celebra en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra.

Acerca del líder, en respuesta al fiscal sobre las reliquias que recogían (pelo, uñas y otros efectos), ha apuntado que "los sacerdotes que pasaban" por la Orden "lo aconsejaban" aunque a él "no le gustaba nada" porque se consideraba "una persona normal". No obstante, ha aclarado que para ella "no era una persona cualquiera": "Es una persona con carisma, que llevaba la fe como respirar, pero trabaja como todos".

Al respecto de los 'trabajos' que dos acusados-víctimas (en la causa tienen la doble posición de acusados y perjudicados) han vinculado a relaciones sexuales entre el líder y mujeres de la Orden, Paz ha negado dichos actos y ha mantenido que esos trabajos consistían en "rezar". Asimismo, ha rechazado que hablase de 'limpiezas espirituales' ni que les hiciese tocamientos o las besase en la boca.

En cuanto al nombre con el que se refería a Miguel Rosendo, ha manifestado que ella "le llamaba Toto, pero no 'padre'", porque no le salía, a pesar de que, ha recalcado, "Isaac de Vega quería que sí, porque (Rosendo) era el padre fundador de la Orden". Con todo, ha remarcado que sí considera a Rosendo "padre de esta obra, de este carisma; lo que no quiere decir" que supla a sus padres.

DISCUSIONES

Marta Paz se ha referido también a la discusión que presenció, junto a la consagrada Sandra L., entre el acusado-víctima Esteban R.M. (que declaró el pasado 3 de octubre) y Miguel Rosendo. Sobre este encuentro, Esteban sostuvo que el líder le llegó a reconocer las relaciones sexuales y acto seguido él y Sandra se fueron de la Orden.

Al respecto, Marta Paz ha comentado que en dicho encuentro ella negó las relaciones sexuales, mientras que Sandra "dice que si". "Yo le dije que por qué dijo eso", ha señalado, añadiendo a continuación su consideración de que Sandra manifestó aquello porque "tenía decidido" marcharse con Esteban porque tenían una relación sentimental.

Sobre sus propios padres y su hermana María, tres de las personas que ejercen la acusación particular, la testigo ha lamentado que le "han herido profundamente", motivo por el que no tiene contacto con ellos. "¿Por qué les voy a llamar, por tenerme más de tres años imputada y estar ahora sentada en este banquillo? Mi cara es icono de secta y me han robado la dignidad", ha criticado.

En la sesión de tarde también ha testificado otra mujer que perteneció a la Orden de los 'Miguelianos', Begoña M.F., quien ha asegurado que Rosendo "rezaba mucho" y "no era un hombre que se echase flores". "Todo lo contrario, era muy humilde", ha sellado.

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