Algunos representantes del Gobierno, partidos y varias ONG se han mostrado contrarios a la propuesta realizada por Mariano Rajoy el pasado miércoles que garantiza la expulsión de los inmigrantes que cometan delitos así como la agilización de los procesos de repatriación.

Así, el ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, ha tildado este "contrato de integración" tiene un "tufillo xenófobo". Rubalcaba criticó dos aspectos de la propuesta: por un lado, que las leyes no requieren de ningún contrato con el ciudadano, pues el Estado ortoga "derechos y obligaciones a todos los ciudadanos y que si se incumplen dichas leyes, quienes tienen que actuar son los tribunales".

Por otro lado, criticó la dificultad de establecer cuáles son las buenas costumbres a seguir y que el candidato popular tendrá que fijar "el catálogo de las buenas costumbres", ya que la Constitución solo recoge valores que fijan las normas básicas de convivencia.

Para la derecha, los inmigrantes son gente de poco fiar

En palabras de Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales del PSOE, "para la derecha, los inmigrantes son gente de poco fiar" y cree que es una "ocurrencia sin sentido". En la misma línea se ha expresado el líder de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, que considera que el contrato "es fruto de los fantasmas que ve en cualquiera que no comulga con su idea de uniformidad".

Mientras, Consuelo Rumí, la secretaria de Estado de Inmigración, destaca que "no se entiende nada de lo que ha dicho" el líder popular, según publica El País.

El secretario de Organización del PSC, José Zaragoza, considera que la propuesta de Rajoy es una "copia" del "carné por puntos para inmigrantes" que hizo el líder de CiU, Artur Mas.

ONG: "No tiene validez operativa"

Las organizaciones alertan de que el contrato de integración para los inmigrantes propuesto por el Partido Popular (PP) "no tiene validez operativa" puesto que sus derechos y obligaciones "no están supeditados a un contrato administrativo".

Mauricio Valiente, portavoz de la Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR), ha hecho pública su preocupación ante "la especie de competición en la que parecen estar metidos los partidos [...] por mostrar quién mantiene una postura de mayor firmeza frente a la inmigración".

Por su parte, Javier Ramírez, portavoz de SOS Racismo, subraya que la propuesta de Rajoy "da a entender al ciudadano que los inmigrantes no respetan la ley y, por tanto, que son criminales", mientras que Gregorio Peces-Barba, uno de los padres de la Constitución, cree que esta propuesta promueva la xenofobia y busca un "voto concreto".

"Cumplir las leyes y respetar las costumbres"

Mediante la firma del contrato de integración anunciado por el PP, el inmigrante se comprometería a "cumplir las leyes, respetar las costumbres de los españoles, aprender la lengua, pagar sus impuestos" y a trabajar "activamente para integrarse".