Cuando en 2012 un incendio destrozó gran parte de la infraestructura telefónica del municipio zaragozano de Talamantes, poco podrían sospechar que aún en 2018 les seguiría dando problemas.

En aquel momento, la compañía, Movistar, decidió eliminar la red de cable y que los fijos de cada casa comenzaran a funcionar a través de la telefonía móvil. Sin embargo, hasta la mañana de este viernes han pasado (otra vez, y cada vez con más asiduidad) tres días incomunicados.

"Estamos francamente preocupados porque si surge cualquier urgencia no podemos dar el aviso ni consultar cómo actuar", ha denunciado el alcalde, José Manuel Jiménez, ante la posibilidad de requerir los servicios de emergencia sanitaria, por ejemplo.

"Nos hemos cansado de pedir ayuda al delegado de la empresa en Aragón: siempre nos ofrece buenas palabras, pero nada más", ha insistido el alcalde.

Además, esta incomunicación rural también llega a los servicios de Correos, puesto recientemente dejaron de recibir su correspondencia dos semanas.