Un invento para que los tomates no maduren

Alargar la vida de frutas y hortalizas va a dejar de ser un deseo de los consumidores y de los agricultores para convertirse en una realidad.

Un grupo de seis investigadores de la Escuela Politécnica Superior de Orihuela de la Universidad Miguel Hernández han descubierto cómo retrasar el proceso de maduración, hasta el doble de tiempo, de frutas, verduras y hortalizas de forma física (no química), esto es, sin que sea perjudicial para el consumidor ni afecte al sabor, el color ni las propiedades.

Los procesos de maduración los inicia una hormona que se llama etileno y que acelera su curso, según explicó ayer el profesor e investigador Domingo Martínez Romero. El secreto está en neutralizar el etileno. Por ello, han ideado unos soportes que irían en los transportes frigoríficos que trasladan los alimentos y en los estantes del supermercado.

El invento almacena una mezcla de carbón activado y paladio que "absorbe el etileno y lo fija en la superficie, y luego se cataliza y transforma en CO2 y agua", precisó Martínez. "No está en contacto con la fruta", aseguró.

Salida escalonada

Por su parte, el presidente de la Jóvenes Agricultores de Alicante (Asaja), Eladio Aniorte, declaró que desconocía el hallazgo y que celebraba la noticia siempre que no fuera un producto perjudicial para la salud. Es algo "positivo", ya que permitiría la "salida escalonada del producto" si hay excedente.

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