Quirófano
Cirujanos médicos en un quirófano de hospital, durante una intervención. JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

Courtney Whithorn, una joven estudiante universitaria de 20 años, ha tenido que someterse a la amputación del pulgar de la mano derecha después de desarrollar una rara forma de cáncer de piel ocasionada por morderse las uñas.

La joven desarrolló ese hábito nervioso a causa del acoso escolar. La manía llegó a tal punto que llegó a comerse la uña entera. En 2014, cuando el dedo comenzó a ponerse negro, la adolescente se sentía tan avergonzada que decidió ocultárselo a su familia y amigos.

Cuando acudió al médico, el pasado mes de julio, descubrieron que había desarrollado una especie de cáncer extraño conocido como melanoma subungueo lentiginoso acral.

A pesar de someterse a múltiples cirugías para extirpar el cáncer y tratar de salvar su pulgar, la joven estudiante de psicología finalmente se vio obligada a someterse a una operación para que le quiten el dedo. La operación se llevó a cabo la semana pasada.

Aunque el doctor de la señorita Whithorn afirmó que su cáncer fue causado por su hábito de morderse las uñas, otros médicos no están de acuerdo. "Si bien el trauma físico se ha asociado con la aparición de algunos cánceres de piel, es muy poco probable que morderse las uñas haya provocado este cáncer", dijo el Dr. Nis Sheth, dermatólogo consultor y portavoz de British Skin Foundation a MailOnline.