Cambio horario.
Reloj, Cambio De Hora, Tiempo, Horario EUROPA PRESS

Cerca de 4,6 millones de europeos han participado en la consulta pública sobre el cambio horario que la Comisión Europea (CE) abrió el pasado 4 de julio. Los ciudadanos de todos los países miembros de la Unión Europea, partes interesadas y autoridades públicas han podido mostrar sus puntos de vista en esta materia a través de un cuestionario en línea.

Los interesados respondieron si estaban a favor de suprimir los cambios de hora que se producen dos veces cada año y, en caso afirmativo, si preferirían que quedara fijado el horario de invierno o el de verano. La CE se dispone ahora a evaluar los resultados y publicará un informe en las próximas semanas.

La consulta tiene como objetivo comprobar si se deberían modificar las normas sobre el cambio horario, ya que la Comisión recibió algunas iniciativas ciudadanas de países como Bélgica o Alemania que lo rechazaban.

El Parlamento Europeo pidió el pasado febrero que se revisara la directiva del cambio de hora. La Eurocámara dejó clara su opinión sobre la revisión de la normativa con 384 votos a favor, 153 en contra y 12 abstenciones.

Finladia impulsó la propuesta, con el apoyo de países como Alemania, Bélgica, Francia, Holanda o Suecia, porque entendía que el ahorro energético es "mínimo" y, en cambio, se producen efectos negativos sobre los ciudadanos.

Ahorro energético a costa de más cansancio

El cambio horario forma parte de la directiva europea que afecta a todos los Estados miembros, es obligatorio y siempre se produce en las mismas fechas y horas en el conjunto de la UE. El mantenimiento de este cambio horario tiene impactos positivos en el ahorro energético, en los sectores de transporte, comunicaciones, seguridad vial, condiciones de trabajo, modos de vida, salud, turismo u ocio.

En España, concretamente, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) añade que el potencial ahorro en iluminación podría representar en torno al 5% del consumo eléctrico en iluminación, equivalente a unos 300 millones de euros.

En la parte opuesta, quienes quieren terminar con el cambio horario defienden que los mayores efectos negativos se dan en el cuerpo humano, en concreto una alteración en las horas de sueño.

Además, habría que añadir el hecho de que algunos países como España tienen hábitos distintos a otros países de la UE, como la entrada y salida del trabajo o los horarios de comida.