Mural de Cristian Blanxer
Mural de Cristian Blanxer realizado para la segunda edición del festival de arte urbano Asalto en Alfamén. CRISTIAN BLANXER

Arte urbano para transformar un pueblo. Ese es el objetivo de la segunda edición de Asalto en Alfamén, festival que a través de la intervención de varios artistas en muros, viviendas y edificios está revolucionando esta pequeña localidad de la provincia de Zaragoza.

Impulsado por el Ayuntamiento de Alfamén y el equipo del Festival Asalto -que se celebra en diversos barrios de Zaragoza capital desde el 2005- los artistas que lo visitan se alojan durante unos días en las casas de los vecinos y se inspiran, además, en sus habitantes y lugares para la creación de sus murales. 



En esta última edición han participado nombres como Christian Blanxer, Roc Blackblock, Elisa Capdevila, Twee Muizen, Sojo, Anna Taratiel y Zësar Bahamonte. Gracias a sus creaciones, el pueblo busca situarse dentro de las rutas turísticas de la provincia y en un referente dentro del arte urbano contando, al mismo tiempo, la historia de sus habitantes.

"Al principio, decíamos grafitis y los vecinos casi se asustaban porque pensaban que iban a hacer rayas pero desde el principio se dieron cuenta de que aquello era arte. Vieron que los artistas soportaban el calor y el viento durante horas y que su trabajo era tan respetable como el de los agricultores", explica el alcalde de la localidad Alejandro Gil. 



Para la organización, por su parte, este festival "es un ejemplo de cómo la presencia de artistas y sus obras deben integrarse en el entorno en el que trabajan".



Los artistas se han inspirado en los más diversos temas. Critian Blanxer rinde homenaje a las trabajadoras de la única fábrica que ha existido en el pueblo, Roc Blackblock dedica uno de sus murales al 'cura Pérez' personaje nacido en Alfamén que viajó a Colombia en los años 70 y acabó siendo dirigente del Ejército de Liberación Nacional, Elisa Capdevila se autorretrato mirando un girasol y Sojo ha realizado un gran figura de un hombre mayor en un muro con formato vertical con la que quiere reforzar la idea del respeto a los mayores.

Por su parte, Anna Taratiel juega con el movimiento con un dibujo geométrico realizado en tres volúmenes, Zësar Bahamonde se inspira en el trabajo del campo y las relaciones entre personajes autóctonos y emigrantes y la pareja integrante de Twee Muizen realiza un bodegón de fauna y flora en una pequeña casa del pueblo.