Lo de salir de marcha y orinar en cualquier esquina de la vía pública como si se tratase de un baño tiene las horas contadas en ACoruña. Desde octubre, cuando se activó el plan de choque contra el botellón, la Policía Local ha estrechado el cerco para cazar a los incívicos y ya multa a unos 30 coruñeses al mes.

De la palabra se ha pasado a la acción, y aunque desde el Gobierno local aseguran que se ponen este tipo de multas desde hace al menos un año, hasta ahora eran casi anecdóticas. Según los datos de la Concejalía de Seguridad Ciudadana, apenas se pasaba de dos multas al mes.

En ACoruña, el perfil del infractor responde a un chico de entre 18 y 24 años, sorprendido en plena faena durante las noches de movida y la mayoría en zonas de pubs como el Orzán o la plaza del Humor y los jardines de Méndez Núñez.

Si es menor, paga el padre


La ordenanza municipal de limpieza es muy estricta con este tipo de comportamientos incívicos. Y se demuestra con las cuantías de las sanciones: se considera una falta leve y la multa asciende hasta los 750 euros. En el caso de que el infractor sea un menor de edad, sus padres serán los encargados de hacerse cargo del pago de la correspondiente multa al Ayuntamiento.

Los vecinos más afectados no presentarán alegaciones

Los vecinos de la plaza del Humor y de la Ciudad Vieja, después de las protestas lanzadas al Ayuntamiento por el botellón han decidido darle un margen de confianza a la nueva ordenanza y no presentarán alegaciones a la norma, que se aprobará de forma definitiva en marzo. «Antes ya había regulación y no la cumplieron, vamos a ver si cumplen ésta», aseguró ayer Beatriz, vecina de la plaza del Humor. Los que sí alegarán serán los de la plaza de San Pablo.

El plazo para presentar alegaciones finalizará el próximo 28 de febrero.