El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha regresado este sábado a Bélgica después de haber pasado los últimos cuatro meses en Alemania, donde fue detenido en marzo y ha estado pendiente de que el Tribunal Superior de Scheswig-Holstein resolviera sobre la euroorden dictada por el Tribunal Supremo español contra él.

En una comparecencia junto al actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, que se ha desplazado hasta Bruselas, Puigdemont ha lanzado una advertencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "Quien tiene deberes pendientes es el presidente Sánchez y esperamos que a la vuelta de vacaciones haya aprovechado el tiempo, porque el periodo de gracia se acaba", ha expresado Puigdemont, que ha añadido que "no se puede querer los votos para convertirse en presidente y luego no actuar en consecuencia".

Aunque el expresidente catalán rehusó "poner fecha en el calendario" a Sánchez, si mencionó "septiembre u octubre" como meses en los que a su juicio debería presentarse algún avance. "Es razonable pensar que tras verano, al retomar el curso político, (Sánchez) ilumine un poco sobre cuál es la receta", dijo Puigdemont, que consideró que "no sería justo ni correcto" que el presidente del Ejecutivo español "dejara pasar" esa ocasión.

Por otra parte, subrayó que corresponde al PDeCAT y no a él mantener o no el apoyo al Ejecutivo central. "Lo normal es que (Sánchez) se esfuerce un poco para seguir contando con este respaldo", dijo Puigdemont, que añadió que "es normal que digamos que tiene que poner los hechos sobre la mesa, no es condicionar, es de sentido común".

Durante su comparecencia, Puigdemont dijo, por otra parte, que su viaje "no acaba aquí" y que irá "hasta el último rincón de Europa" en defensa de la "justa causa del pueblo catalán" y hasta que sean puestos en libertad todos los independentistas en prisión.

"Hoy es un día importante en el terreno político pero también en el emocional", ha afirmado Puigdemont, que ha explicado que ha tardado "cuatro meses y cuatro días" en llegar a Bruselas, a donde viajaba cuando fue detenido en Alemania en cumplimiento de una euroorden que fue retirada el pasado jueves por el Tribunal Supremo.

Recibimiento en Bélgica

Puigdemont ha comparecido junto al actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, así como con el resto de exconsellers huidos y algunos nuevos miembros de la Generalitat, como Laura Borràs, Jordi Puigneró y Maria Àngels Chacón.

Posteriormente tienen previsto trasladarse de Bruselas a Waterloo, donde Puigdemont estableció su nueva residencia. El expresidente catalán adquirió en esta localidad del Bravante Valón un chalet que su entorno ha bautizado como Casa de la República y que se ha convertido en el centro de operaciones del Govern que fue cesado en aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Allí se han reunido los exconsellers Toni Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí, y el propio Puigdemont, con otros líderes políticos que les han visitado después de que eludieran comparecer en el TS como sí hicieron otros miembros del Govern cesado.