Presentación de la ley para erradicar las violencias sexuales
Presentación de la ley para erradicar las violencias sexuales. PODEMOS

Patricia Faraldo es catedrática de derecho penal de la Universiade da Coruña y coautora de la propuesta de ley contra las violencias sexuales de Podemos, en la que se unifican los delitos de abuso y agresión sexual, se castiga el acoso callejero y se pone el consentimiento en el centro. La experta explica los fallos de la legislación de delitos sexuales que están en el origen de las reformas en marcha, sobre las que la vicepresidenta, y ministra de igualdad, Carmen Calvo, quiere que subyazca la filosofía del consentimiento, que la mujer diga sí.

Empecemos por lo básico. ¿Qué es "consentimiento sexual"?
Esa es una pregunta más para filosofía del derecho, pero consentimiento significa que la persona es capaz de entender lo que está haciendo, que comprende el significado de aquello que hace y está en condiciones de prestarlo.

Hay quien anticipa problemas interpretativos del consentimiento expreso y, sin embargo, su ley dice que atenuará los problemas probatorios.
Yo creo que reduce los problemas probatorios en el delito de violación. Ahora se exige que se pruebe la violencia y que la víctima se haya resistido activamente. Con la propuesta que hacemos cualquier acto que atente contra la libertad sexual de una mujer sin consentimiento puede ser considerado violación si hay penetración. No hay que probar la resistencia activa de la víctima.

La jurisprudencia ya dice que no es necesario que la víctima oponga resistencia, ya se admite la parálisis involuntaria, ¿qué aporta la ley?
La jurisprudencia claro que castiga aunque una mujer se quede paralizada, pero no lo castiga como agresión sino como abuso sexual y eso es lo que queremos cambiar... Ahora la ley dice que hay víctimas de primera, las que se resisten con violencia, y de segundo nivel, que son las víctimas que no son capaces de resistirse a la agresión.

Ustedes proponen un tipo básico de agresión, con agravantes y atenuantes. ¿Qué agravios se han cometido con la figura de los "abusos"?
Por ejemplo que casi todos los atentados sexuales contra menores se llevaran a los abusos. Porque, como todos sabemos, con los menores no suele ser necesario que haya intimidación o fuerza excesiva para conseguir el contacto sexual, porque se les engaña, basta un gesto, basta el prevalerse de la situación de superioridad. Atentados muy graves contra menores se castigan como abusos sexuales. No es una pena pequeña, pero es menor que si se calificaran como agresiones sexuales.

¿Por qué el 'no es no' se ha quedado obsoleto?
Porque entendemos que deja sin protección a las que no puedan decir que no, porque están inconscientes, han sido sometidas químicamente o las que, por otras razones, quedan bloqueadas emocionalmente y no pueden decir que no. Y creemos que en esa situación, el ataque sexual con penetración debe castigarse como violación.

¿Su ley daría respuesta a las demandas de las manifestaciones recientes donde se coreaba "No es abuso es violación"?
Yo creo que sí. El Código Penal siempre va por detrás de los cambios sociales.

¿Cómo modificaría esta propuesta de ley la polémica sentencia de La Manada?
Pues la calificación sería de agresión sexual agravada por el acceso carnal o conductas asimiladas, y lo podríamos llevar además por el nuevo delito de agresión sexual colectiva. Aunque las penas no cambian sustancialmente, que no queríamos exasperar penas muy próximas al homicidio. El nivel penológico es suficientemente contundente.

¿Por qué es necesario un tipo delictivo de violación en grupo?
Porque es un delito relativamente frecuente. Es difícil encontrar cifras, faltan estudios de campo. Pero en un manual de criminología de 2006 se lee que en el 30% de las violaciones las perpetran más de una persona. Esto es un tercio del total, es una cifra importante, y sin embargo el tratamiento es confuso y disperso. Primero, porque no existe el agravante de actuación en grupo en los delitos de abuso sexual, es por lo que no se aprecia en la sentencia de La Manada. Solo existe en las agresiones sexuales y, además, da dudas interpretativas. Si uno sujeta y otro realiza, ¿son coautores o un autor y otro cooperador necesario? Son disquisiciones terminológicas importantes para el derecho penal y hay respuestas diversas. En La Manada cada uno fue autor y coautor o cooperador en los demás, y la sentencia no lo apreció así. Ante las respuestas variadas de los tribunales, creemos que permitiría solucionar un asunto que da inseguridad.

¿Qué proponen para este nuevo delito?
Aquí les consideraríamos a todos autores del delito de agresión sexual colectiva, realicen lo que realicen, ya sea limitarse a la intimidación o participar y todos serían autores de agresión sexual. Pero no todos los casos son iguales y por eso prevemos un tipo atenuado en el caso de una menor gravedad del hecho. Si, por ejemplo, un grupo rodea y toquetea por debajo de la falda a una chica, eso se puede considerar un tipo atenuado.

¿Qué le diría a los que ven en el consentimiento expreso el fin de la presunción de inocencia?
Creo que no han entendido bien lo que dijo la vicepresidenta. Si yo lo interpreto bien, el Gobierno quiere seguir el modelo sueco. No es que sea exigible un consentimiento oral. No es que yo tenga que decir sí con esa palabra a cada acto, porque el consentimiento se puede dar con palabras o con hechos. Pero es que en estos momentos el silencio, el no hacer nada, el quedarse paralizada se entiende como consentimiento, a veces viciado, y eso es lo que va a haber que cambiar. El silencio y quedarse paralizada quiere decir no. Se trata de incitar a un cambio en cómo abordar las relaciones para que empiece a preocuparnos cómo es la reacción de nuestra pareja ante nuestros avances, que no basta con que se quede quieta y puedas hacer lo que quieras. No se solicita, como dicen también, una suerte de contrato sexual expreso. Basta con los gestos, con el lenguaje corporal. Si estás con una mujer que llora ¿Qué te indica? O si se queda absolutamente quieta y se deja hacer como una muñeca hinchable. ¿Qué te dice? Eso es lo que se está planteando, que eso significa no.

¿Aumentarían las denuncias por violencia sexual con esta normativa?
Yo creo que sí, ya se aprecia en los últimos cuatro años un aumento de las denuncias. Pero no sé si aumenta el fenómeno. Ocurrirá como con la violencia de género, que cuando se aprobó la ley hubo un importante incremento de las denuncias, no porque aumentara la violencia sino porque se animaron a denunciar. Creo que sería muy positivo que se animaran a denunciar más y que la sociedad dejara de pensar que el delito deshonra a la víctima. El que tiene que tener vergüenza es el agresor... Ojalá esto sirva para cambiar esa percepción.

¿Qué tipo de situaciones se han valorado como susceptibles del nuevo delito por acoso callejero?
Se quiere hacer ver que castigamos el piropo. ¡Por Dios! He mirado en la RAE y piropo es algo bonito. A algunas les gusta, aunque a mí particularmente me incómoda, Pero no es esto de lo que hablamos. Cuando decimos acoso intimidatorio en via pública nos referimos a cuando se crea una situación intimidatoria. Piense en un sujeto que le sigue hasta el portal y le va diciendo todo lo que le haría, y si no es uno sino dos o tres sujetos siguiéndote, todavía peor. Una cosa es que te digan algo bonito y otra que te persigan, asustándote, diciéndote cosas que temas que te puedan hacer. Eso es lo que no queremos que suceda, y esto pasa y pasa con menores.

¿Por qué una parte de los hombres interpretan que una ley con el consentimiento es una guerra de sexos?
Creo que hay otros que lo interpretan como positivo para los dos sexos. Si conseguimos que las mujeres vivamos sin violencia, viviremos el sexo de manera más natural. Mientras a las niñas las eduquemos en el miedo (ven acompañada, coge un taxi) así no avanzamos. Si conseguimos eliminar el miedo, o reducirlo a niveles mínimos, mejorarán las relaciones sexuales de todos y de todas.