Informático
Un informático en su puesto de trabajo. GTRES

Con mas de 3 millones de parados en España, ¿es posible que haya un sector que acumule alrededor de 10.000 empleos sin cubrir? Ocurre. Es lo que denuncia DigitalES, la patronal del sector tecnológico. Asegura que tienen 10.000 empleos vacantes por falta de cualificación. En el conjunto de la Unión Europea esa cifra alcanza los 900.000 puestos de trabajo.

Esta patronal ha hecho una encuesta entre las grandes empresas del sector tecnológico y el resultado es que sus asociados "no encuentran los perfiles adecuados para cubrir sus ofertas de empleo". En España, dicen, una de cada cuatro empresas "tiene dificultades para encontrar a los candidatos adecuados".

Estos que siguen son los perfiles más buscados y que no siempre aparecen

Ingeniero de software, programador 'full-stack' y arquitecto de sistemas

El perfil más solicitado en todas las empresas es el de grado superior o un grado universitario en ingeniería informática o similar (ingenierías TIC). Pero dicen en DigitalES que la simple titulación es "insuficiente" pues el nivel de especialización y experiencia requerido es alto.

Dentro de esta categoría destacan los perfiles de ingenieros de software, programadores full-stack y arquitectos de sistemas, así como los expertos en ciberseguridad, aunque en menor medida. La demanda de estos perfiles se mantendrá estable en la mayoría de las empresas que lo solicitan actualmente, aunque hay algunos casos en los que decrecerá de cara a los próximos tres años u otros en los que incluso desaparecerá.

Especialista en 'Big Data' y 'Business Intelligence'

En segundo lugar, la gran mayoría de las compañías contratan actualmente especialistas en Big Data, Business Intelligence y tratamiento de datos, cuya demanda se mantendrá estable de cara a los próximos tres años.

Los requisitos fundamentales comunes son la formación profesional tecnológica o un grado universitario de ingeniería, matemáticas o física y el conocimiento del inglés. También se consideran graduados en Administración y Dirección de Empresas (ADE) y Económicas para ocupar estos roles. Se requiere además experiencia y cualificación para la programación de infraestructuras y el tratamiento de datos con algoritmos matemáticos y estadísticos.

Diseñador visual de interfaces o de experiencia de usuario

Otro perfil muy buscado es el de diseñador visual de interfaces (UI) o de experiencia de usuario (UX) con formación universitaria, de máster o de grado superior. Este perfil se caracteriza por un conocimiento profundo de los principios de diseño básicos y de los programas de software más conocidos. Su demanda es la que más aumentará en los próximos tres años en varias de las empresas que lo incorporan, pero las que no lo buscan hoy tampoco prevén demandarlo en el futuro.

Grado en ingeniería mecánica o eléctrica

Finalmente, otros perfiles menos repetidos, pero con alta demanda, como son las personas con un grado universitario o un grado superior en ingeniería mecánica o eléctrica que se hayan especializado en campos como la robótica, así como los expertos en metodologías agile (Design Thinking, Lean, etc.).

Se observa además una necesidad por parte de las empresas de combinar distintos perfiles para poder desarrollar e investigar en los nuevos campos de conocimiento como son el Internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial (AI) o la realidad virtual (VR).

¿Qué habilidades sociales demandan las tecnológicas?

Respecto a las habilidades sociales demandadas por las empresas tecnológicas, destacan las vinculadas a la relaciones personales, como la capacidad de trabajar en equipo de manera eficiente y colaborativa, el dar y recibir feedback de manera cómoda y respetuosa o la capacidad de relacionarse con los compañero en un entorno multilingüe e intercultural.

Un segundo grupo engloba habilidades que permiten a los trabajadores desarrollarse y crecer en un entorno cambiante y altamente exigente, como la capacidad de aprender de manera autodidacta y rápida, la flexibilidad y la adaptabilidad a diferentes métodos, mientras que un tercero agrupa a las relacionadas a la mentalidad de mejora continua, lo que implica trabajadores con actitud creativa e innovadora.