La actriz Lindsay Lohan está centrada en conseguir ser una persona y una empresaria centrada y tranquila que tenga el control de su vida, o al menos eso ha declarado en una entrevista a The New York Times, donde ha hecho repaso de su vida actual como dueña de un club de playa en Grecia.

"Hay una faceta comercial en mi vida ahora, pero no estoy en Estados Unidos, así que nadie lo sabe, lo cual es bueno para mí", aseguraba Lohan, para la que fue positivo decir adiós a todo su entorno e iniciar una vida nueva en Europa.

"Realmente me enfoco en el resultado de las cosas", explica, porque ahora es "una persona agradable y normal. Una buena persona. No tengo malas intenciones", se describe.

"Y mi pasado tiene que permanecer en el pasado. La gente tiene que soltarlo y dejar de mencionarlo porque no está ... se ha ido. Está muerto. Y eso es lo más importante para mí", decía la actriz sobre su polémico comportamiento de antaño, muy ligado a escándalos y al consumo de sustancias.

Sobre los que la hicieron daño, como por ejemplo su expareja, el empresario ruso Egor Tarabasov, que la agredió, asegura que "el éxito es la mejor venganza y el silencio, como una presencia". De hecho, Lohan se ha quedado en la playa en la que se grabaron las imágenes en las que su ex la maltrataba.

"Sucedió, aquí en Mykonos, en la playa. Y ese fue el momento en que cambié y pensé: 'voy a tomar el control de mi vida por completo'", rememoraba la actriz, que dice que ahora "si alguien me hace sentir insegura por un solo segundo, está fuera. Muy simple. Esto es todo. No voy a complicar las cosas".

Lindsay Lohan asegura además que tiene un par de proyectos de cine en proceso, algo que le hace especial ilusión porque "mi interpretación es buena, mi trabajo es bueno y me encanta el trabajo".