El Senado veta el anteproyecto de ley que permite el matrimonio gay
El Senado veta el proyecto de ley que permite el matrimonio gay

El texto se remite ahora al Congreso, donde es previsible que la mayoría absoluta de los diputados apoye el próximo jueves 30 de junio el proyecto para levantar el veto, con lo que la ley se aprobaría definitivamente ese día.

El veto del PP no se llegó a votar, porque el pleno aprobó antes el del senador de Unió Democrática de Catalunya, Jordi Casas, que contó con 119 votos en contra y dos abstenciones.

Casas advirtió al Gobierno del 'grave error' cometido, que pagará toda la sociedad

Casas, consideró una "lástima" haber llegado a ese punto y advirtió al Gobierno del "grave error" cometido que "pagará toda la sociedad".

Para su partido, el matrimonio es una "institución básica de la sociedad": la unión estable de un hombre y una mujer "basada en la alteridad, la diferencia y la complementariedad" entre ambos.

Tras recordar que sólo Bélgica y Holanda reconocen el matrimonio de personas del mismo sexo, con lo que el 95% de los europeos ha elegido la "opción democrática" de no regularlo, defendió una ley para las "uniones estables de pareja" con consenso parlamentario y social.

Rechazó también la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, ya que el objetivo de la adopción, destacó, es reconocer los efectos jurídicos y biológicos de la filiación humana, con un referente paterno y materno.

Rosa Vindel defendió el veto del PP y mostró su "absoluto rechazo" a la fórmula elegida por el Gobierno, que podía optar por solución "más pacífica, prudente y sensata" como una ley de parejas de hecho.

Rosa Vindel consideró que el matrimonio es "heterosexual, o no es"
Tras considerar que el matrimonio "es heterosexual o no es", porque si no habría que reformar la Constitución, acusó al Ejecutivo de no escuchar a los órganos consultivos. Afirmó que esa adopción es "contraria" a la protección que los poderes públicos deben otorgar a los niños, avanzó que varios países ya han anunciado que no la permitirán y señaló que en España hay más parejas heterosexuales con deseos de adoptar que niños, por lo que "no es necesario" que haya nuevas fórmulas.

Vindel defendió también la objeción de conciencia, existente en Dinamarca, y, tras preguntar al Gobierno por qué quiere impedir que los ciudadanos se comporten según sus creencias y "convicciones profundas", le pidió que abandone la "fatal arrogancia de quienes imponen su visión del mundo".

El socialista Díaz Tejera invitó a escribir una página de justicia y de reparación histórica para los homosexuales
El portavoz socialista, Arcadio Díaz Tejera, encargado de rechazar los vetos, invitó sin éxito a todos los senadores a "escribir una página de justicia y de reparación histórica" para los homosexuales. Tras defender la constitucionalidad del proyecto, destacó que el objetivo de la ley es "elevar a legal lo que ya es real".

Díaz Tejera se preguntó por los motivos de la "furia" que ha suscitado el proyecto y recordó el rechazo que despertó en su día el matrimonio civil, el divorcio o el aborto. A su juicio, el problema es el "infinito pánico a la libertad de poder elegir", porque la ley "no perjudica a nadie".

 El portavoz, quien recordó al PP que ha votado en 32 ocasiones en contra de una ley de parejas de hecho, rechazó la posibilidad de la objeción de conciencia y, respecto a la adopción, destacó que ya es una realidad sin problemas y que sólo dos de los diez expertos citados por el Senado la cuestionaron.

CiU había anunciado por la mañana que tres senadores votarían a favor de los vetos y tres se abstendrían, pero finalmente fueron cuatro los que apoyaron los vetos, pues a Casas, Nuria Aleixandre y Carles Gasóliba, se unió Lluis Badía.

José María Mur apostó por reservar el nombre del matrimonio para el varón y la mujer
En el pleno, Badía, aseguró que la "igualdad de las personas es independiente de su condición sexual", pero pidió a los grupos profundizar más "en lo que nos une que en los que nos separa". El otro voto fundamental fue el del senador del PAR, José María Mur, quien defendió los derechos ciudadanos de los homosexuales, pero mostró "serias dudas" sobre la constitucionalidad del proyecto y apostó por reservar el nombre del matrimonio para el varón y la mujer sin aumentar la división.

Por su parte, el portavoz de Entesa Catalana de Progrés, Miquel Bofill, votó en contra de los vetos "sin miedos y abiertos a la diversidad", porque el legislador "va a remolque de los hechos" y, dijo, es "una hipocresía y una maldad" esconder la realidad.

PNV y Coalición Canaria defendieron la constitucionalidad del proyecto
La portavoz del PNV, Elena Etxegoyen, defendió la constitucionalidad del proyecto y el derecho de las parejas homosexuales a gozar, como familias, de toda la protección legal que otorga el matrimonio, y, desde Coalición Canaria, Félix Ayala apostó por la ley que "no obliga ni daña a nada ni a nadie" y tampoco "rompe ni corrompe" la familia.

Isabel López Aulestia (IU), exigió la devolución de los escaños a los senadores que voten en contra de la ley y son miembros de partidos que lo incluían como compromiso electoral.

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