El cierre al tráfico privado (excepto para residentes y transporte público) de la zona centro de la ciudad de Madrid será una realidad a finales de este año. La gran APR de Centro, denominada como Madrid Central, arrancará finalmente el próximo mes de noviembre, según informaron este martes en rueda de prensa conjunta la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, y el concejal del PSOE Chema Dávila.

Este mes ya ha empezado a ponerse en marcha el despliegue de este complejo proceso, con el repintado y sustitución de plazas azules por verdes en el distrito Centro. Durante el verano se desarrollará el preceptivo decreto con las normas que regirán en Madrid Central. Al acabar el verano, después de la correspondiente campaña informativa y la instalación de la señalización vertical, entrará en vigor el decreto en noviembre, primero con un periodo de avisos y de prueba mediante controles manuales a cargo de policías municipales y agentes de movilidad para después, ya a primeros de año, pasar al sistema definitivo de control automatizado.

Los límites de este enorme área los definirán las rondas y los grandes bulevares. La delimitación la harán las calles Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Paseo de Recoletos, Paseo del Prado, Ronda de Atocha, Ronda de Valencia, Ronda de Toledo, Gran Vía de San Francisco, Bailén, Plaza de España, Princesa y Serrano Jover.

Reducir la presencia del vehículo privado

El Gobierno municipal pretende con esta medida reducir la presencia del vehículo privado para dar mayor protagonismo al peatón, la bicicleta y el transporte público y mejorar la calidad del aire. La puesta en marcha de la gran APR de Centro está incluida en el Plan A de Calidad del Aire, un conjunto de 30 medidad encaminadas a reducir la contaminación. Entre las medidas contempladas en el Plan A, destacan la reducción de la velocidad a 70 km/h en la M-30 y sus accesos, la renovación de la flota de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) o la ampliación de la red ciclista.

Las restricciones al tráfico en la zona centro es una antigua aspiración vecinal que, por contra, no ha sido tradicionalmente bien recibida por los comerciantes. Desde la Confederación de Comercio Especializado de Madrid (COCEM) calificaron de «inapropiada» la medida.

Las primeras limitaciones empezaron en 2004

Las limitaciones al vehículo privado en el centro no son una novedad en la capital. Las primeras limitaciones empezaron en el año 2004 cuando era alcalde Alberto Ruiz-Gallardón (PP), con la declaración de APR para la zona de Cortes. Posteriormente se extendieron al barrio de Las Letras (2005), Embajadores (2006) y a Ópera en agosto de 2015.

La implantación de la APR de Ópera y la homologación de la normativa entre esta y las áreas de limitación del tráfico ya existentes provocó un caos administrativo que acabó con la expedición de miles de multas por error a comerciantes, vecinos y residentes, afectando a unas 3.000 personas, según cálculos municipales. Por este motivo, el Consistorio decidió dejar sin efecto las sanciones impuestas de forma errónea desde el mes de agosto hasta el 15 de marzo. Las sanciones por entrar con el coche sin permiso en una zona restringida asciende a 90 euros.

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