Guía para no perderse con las restricciones al tráfico en Madrid
Las restricciones al tráfico privado arrancarán a final de año, excepto para residentes.  CARLOS G. KINDELÁN

El acceso con vehículo propio no residente a la zona de Madrid que comprende desde Plaza de España, Bailén y Gran Vía, hasta Puerta de Toledo, Atocha y Colón estará prohibido, tal y como establece el gran APR de centro que ha puesto en marcha el Gobierno municipal. De este modo, a partir de noviembre en el distrito centro de Madrid solo podrán circular usuarios que vivan en la zona y el transporte público.

El gran área de prioridad residencial (APR) es un plan estratégico municipal que pretende reducir la presencia del vehículo privado para dar mayor protagonismo al peatón, la bicicleta y el transporte público y mejorar la calidad del aire.

Los límites de este enorme área los definirán las rondas y los grandes bulevares. La delimitación la harán las calles Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Paseo de Recoletos, Paseo del Prado, Ronda de Atocha, Ronda de Valencia, Ronda de Toledo, Gran Vía de San Francisco, Bailén, Plaza de España, Princesa y Serrano Jover.

El Ayuntamiento de Madrid presentó este lunes las líneas maestras de Madrid Central, la gran Área de Prioridad Residencial (APR) de Centro, que pretende reducir en un 40% las emisiones de dióxido de nitrógeno y eliminar un 20% del tráfico de paso. El objetivo de la implantación de Madrid Central es dar prioridad a los residentes y favorecer la movilidad peatonal y ciclista y el transporte público. Es la medida número uno del Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático para rebajar la contaminación y proteger la salud pública.

Obras en la Gran Vía

El pasado mes de marzo arrancó la transformación de la Gran Vía madrileña en una arteria con más espacio para el peatón y menos para el vehículos privado. actuaciones de envergadura, explican desde el Área de Desarrollo Urbano Sostiene.

Las obras se están acometiendo por tramos, costarán 5,7 millones de euros y estarán terminadas antes de las próximas Navidades. Así, los trabajos comenzarán por los extremos —Plaza de España y Cibeles— y se dividirán en tres tramos: Alcalá-Red de San Luis, Red de San Luis-Callao y Callao-Plaza de España.

Esta actuación supondrá que el vehículo privado contará con cuatro carriles, dos por sentido, introduciendo en ellos la movilidad ciclista, razón por la que el Ayuntamimento "no habla de peatonalización sino de ampliación de aceras y reducción de carriles".

En concreto, en el tramo de la Gran Vía entre la plaza de Cibeles y la de Callao, la bicicleta convivirá con el resto de los vehículos en dos ciclocarriles 30 (uno para cada sentido), quedando los otros dos carriles para autobuses y taxis.