La pausa vivida el lunes en el flujo de lava tras la erupción del volcán Kilauea en Hawái es probablemente temporal, ya que se prevé que continúe en los próximos días y alargue la incertidumbre al abrirse dos nuevas grietas, informaron los expertos del Observatorio de Volcanes de Hawái.

"El flujo de lava es impredecible. Es difícil determinar en qué dirección irá. Comienza y se detiene por capricho. Esa es la incertidumbre que los residentes encaran", apuntó por su parte David Ige, gobernador del estado en declaraciones a CNN.

Los funcionarios del condado de Hawái indicaron que las más de 1.700 personas que tenido que ser evacuadas desde que el volcán entrara en erupción el pasado jueves aún no saben cuándo podrán regresar a sus hogares, y que podrían producirse más erupciones.

Asimismo, el número de casas destruidas han aumentado a 26, según la última actualización de las autoridades locales, que también informaron que otros cuatro edificios han sido devastados.

La institución científica recordó que el peligro no es solo el riesgo de incendio sino también los gases asociados, como el dióxido de azufre.

Desde el pasado jueves

El volcán Kilauea entró este jueves en erupción tras varios días de temblores en la zona, en la que en los días posteriores se han registrado varios terremotos de una magnitud de hasta 6,9 en la escala abierta de Richter.

Las autoridades habilitaron desde entonces dos albergues y evacuaron la zona residencial más próxima al volcán, conocida como Leilani Estates.

En esta zona residencial se abrieron varias grietas de las que salieron lava y vapor, según vídeos e imágenes que fueron publicadas en las redes sociales por los habitantes de ese lugar.

El volcán Kilauea está localizado al sureste de la isla de Hawái, que en su extremo suroriental es la mayor del archipiélago y en la que viven unas 185.000 personas.