Manifiesto de manifiestos. Así podría definirse el contenido de esta nueva pieza del videoartista Julien Rosefeldt que nació como instalación artística – se inauguró en el Australian Centre for the Moving Image y visitó el Museum für Gegenwart de Berlín y el Park Avenue Armory de Nueva York- para posteriormente estrenarse como película experimental en el Festival de Sundance.

Un privilegio, en cualquier caso, tanto para los aficionados al arte como para los del cine, que ve la luz en las salas de cine españolas de forma exclusiva y limitada este fin de semana (5 y 6 de mayo) y que, además, contará esta noche con un preestreno en MoviStar Xtra (dial 32) a las 22.30h.

Manifesto (2015) es ante todo un homenaje a la tradición de los manifiestos artísticos. "Cuando la idea me vino a la cabeza, a partir de unos artículos futuristas, empecé a leer cada manifiesto que encontraba, incluyendo textos sobre teatro, cine, baile y arquitectura. Fue emocionante descubrir que las mismas ideas aparecían una y otra vez. Y todas ellas, expresadas con energía y un entusiasmo utópico. Todos los manifiestos que leí eran una especie de testimonio sobre la búsqueda de la propia identidad gritada al mundo de forma insegura", explica el artista.

Fue así como comenzó a tomar forma la idea de crear una pieza audiovisual que aglutinase, a su vez, las ideas condensadas en escritos de futuristas, dadaístas, artistas del Fluxus, supremacistas, situacionistas, surrealistas o minimalistas, así como reflexiones de arquitectos, bailarines o cineastas.

De Rodchenko a Lars von Trier

Rosefeldt plasma de esta manera en imágenes 13 manifiestos artísticos donde se dan cita textos de Claes Oldenburg, André Breton, Sol Lewitt, Jim Jarmusch, Lucio Fontana, Alexander Rodchenko, Dziga Vertov, Wassily Kandinsky, Vicente Huidobro, Francis Picabia, Sol Hewitt, Adrian Piper, Werner Herzog y Lars von Trier, por poner solo algunos ejemplos.

¿Y cómo ha conseguido dar forma a todo ello? Pues gracias a un auténtico tour de force de la actriz Cate Blanchett, quien a través de 13 personajes tan dispares como un vagabundo, una punki, una coreógrafa, una científica, una viuda o una profesora pone voz y personifica todas estas ideas fundamentales para entender la historia el arte del último siglo.

Teniendo en cuenta que la intérprete dispuso tan solo de once días de rodaje para dar vida a esta colección de personajes se entienden críticas tan efusivas como las de The New York Times donde escribieron "si dieran Oscar en el mundo del arte Blanchett debería ganar uno" o de Indiewire que la ha definido como una auténtica "masterclass de interpretación".

Rosefeldt tampoco se queda corto en elogios diciendo que la actriz "podía hacerlo todo, podía ser cualquiera. Cambiar de identidad es para ella como cambiarse de camiseta. Es un homenaje a su increíble talento. Su forma de trabajar es una búsqueda constante de la condición humana y su complejidad".