Los líderes de las dos Coreas, Kim Jong-un y Moon Jae-in, han acordado oficialmente buscar "la completa desnuclearización" de la península coreana durante su histórica cumbre celebrada en la frontera entre los dos países, que ha significado el primer viaje de un dirigente del Norte al Sur desde 1953.

Ambos se han comprometido a cooperar para establecer una "paz permanente" y a abrir conversaciones con Estados Unidos para firmar un tratado definitivo que sustituya al armisticio entre Pyongyang y Seúl. Así lo dicen en una declaración conjunta.

Asimismo, Moon Jae-in ha anunciado que visitará Pyongyang "este otoño", lo que lo convertiría en el tercer presidente del Sur en visitar la capital norcoreana tras Kim Dae-jung y Roh Moo-hyun en 2000 y 2007, respectivamente.

En la sesión matutina de la reunión, que duró algo más de una hora y media, estrecharon manos en la frontera y conversaron brevemente. A continuación, pasearon escoltados por una guardia de honor tradicional coreana y asistieron a una ceremonia antes de dirigirse al interior de la Peace House. Kim Jong-un cruzó a pie la línea que separa las dos Coreas, en un gesto histórico.

El único precedente de una declaración como la de este viernes data de 1992, cuando los dos países firmaron una declaración comprometiéndose a mantener una península libre de armas nucleares, acuerdo que no se implementó por desavenencias sobre cómo verificar su cumplimiento y malogrado por el posterior desarrollo del programa de armas de Pyongyang.

Distensión

El líder norcoreano destacó su voluntad de lograr "la paz y la prosperidad" en la península a través de una mejora de las relaciones intercoreanas, y para ello apostó por "no tener que volver a la situación anterior" de confrontación.

Kim subrayó repetidamente su voluntad de dialogar "con sinceridad y candidez" para lograr "buenas discusiones y resultados", y prometió que "la no implementación de lo acordado no volverá a suceder", en una aparente alusión a acuerdos alcanzados entre ambos países, como el de 1992 sobre desnuclearización de la península.

Kim bromeó incluso sobre el menú que compondrá el banquete que las delegaciones compartirán y con una hipotética visita de Moon a Pyongyang. "Se va a servir naengmyon (fideos fríos típicos norcoreanos) del famoso restaurante Okryugwan de Pyongyang y me alegra que el presidente Moon pueda disfrutarlos, aunque estaría bien que lo hiciera en el Norte aunque sea un largo viaje", dijo Kim.

"Me siento muy feliz. La primavera está aquí en Corea y espero que todo el mundo este pendiente de esta primavera", manifestó por su parte Moon en referencia al mensaje que se ha enviado en los últimos días sobre una cumbre en la que ambas partes han dicho que esperan que la paz "florezca" a partir de este encuentro. "Tenemos una responsabilidad muy grande. Creo que hay mucha expectación por parte de todo el mundo", añadió.

Han plantado un árbol

Los dirigentes participado, además, en una simbólica ceremonia para plantar un árbol. Abonaron y regaron un pino (considerado una suerte de árbol nacional en los dos países) y desvelaron una placa conmemorativa en la que se grabaron las firmas de los dos mandatarios y en la que se lee: "Estamos plantando paz y prosperidad".

"Espero que como este árbol, nuestra relación se mantenga siempre verde, incluso en invierno", dijo el líder norcoreano tras concluir la ceremonia. Al igual que ha sucedido con otros detalles de la cumbre, el acto se coreografió cuidadosamente y estuvo cargado de símbolos comunes o que hacen referencia a los personajes que han jugado un papel histórico en el acercamiento intercoreano.

En ese sentido, el pino germinó en 1953, año en el que se firmó el alto el fuego entre los dos países, las palas empleadas se han hecho con madera de un árbol típico del Norte y con acero sureño y la tierra para abonar el árbol procede de los volcanes Halla y Paektu, los picos más altos y venerados a cada lado de la frontera.

El árbol se ha plantado además junto a un camino que en su día utilizó el fundador del grupo Hyundai, Chung Ju-yong (norcoreano de nacimiento), para visitar hace veinte años su pueblo natal y donar un millar de reses a Corea del Norte cuando el país trataba de superar la durísima hambruna de los noventa.

Paz permanente

"Quiero agradecer de nuevo, estimado secretario general del Partido de los Trabajadores [en referencia a Kim], el que haya aceptado reunirse conmigo. ¿Por qué no acordamos una paz que suponga un regalo para el mundo?". "En las ultimas siete décadas no hemos podido hablar y podríamos estar hablando hoy todo el día", señaló Moon a primera hora.

La sede del encuentro es Peace House, un edificio construido en 1989 escenario de varias reuniones intercoreanas (aunque nunca una cumbre) y acondicionado en los últimos días, es un edificio con tres plantas, azotea y sótano operado por el Servicio Nacional de Inteligencia (NIS) surcoreano.

Por su parte, el Gobierno de EE UU. deseó que lso dos líderes coreanos "logren un progreso" para la península con las conversaciones. "Esperamos que las conversaciones logren un progreso hacia un futuro de paz y prosperidad para toda la península de Corea", dijo la Casa Blanca en un comunicado. Estados Unidos, que deseó "lo mejor" al pueblo coreano, también agradeció a Seúl "la estrecha coordinación" en este proceso de aproximación con Pyongyang.

Asimismo, mostró su interés en "continuar los debates sólidos de preparación" de la histórica reunión prevista para mediados de mayo entre Kim Jong-un y el presidente estadounidense, Donald Trump.