Protesta por la sentencia de La Manada
Protesta por la sentencia de La Manada A. L.

Las reacciones a la esperada sentencia de La Manada, que les ha condenado a 9 años de prisión por abusos sexuales continuados y agravados con prevalimiento, han llegado desde el ámbito político y desde las asociaciones de derechos humanos o de mujeres juristas.

En Jueces para la Democracia, su portavoz Ignacio González Vega explica que en este caso "cabe recordar que los jueces aplican la ley, valoran la prueba y hacen una interpretación de los principios legales. Es importante que ninguno ha apreciado agresión sexual, alguno abusos y uno absolución. Pero hay que pensar que caben recursos", recuerda González Vega, "y otros jueces revisarán la prueba y si está mal valorada podrán emitir otra sentencia desde por agresión sexul hasta la absolución"

Altamira Gonzalo, expresidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, ha asegurado que "teniendo en cuenta los hechos que conocimos y la acusación de la fiscal que calificó de agresión sexual lo ocurrido, nos ha decepcionado mucho la sentencia dictada por la Audiencia porque entendemos que los hechos fueron muy graves. Que esa mujer no fue libre, que esa mujer fue violentada. Los hechos probados son violación, lo que se denomina agresión sexual, ahora". Sobre el mensaje que envía la sentencia, Gonzalo cree que "es un mensaje de desesperanza para las mujeres que habiendo podido generar en ellas una sensación de que no deben tener miedo, de que deben sentirse con libertad para salir a la calle, ha logrado todo lo contrario".

Para Amnistía Internacional, por su parte "considera preocupante que el tribunal en este caso haya desestimado el delito de agresión sexual con violencia o intimidación (violación) . El fallo de hoy puede estar mandando un mensaje extremadamente preocupante a la sociedad pues parecería que el delito de violación no se aplica a las mujeres que no se resisten a la agresión", consideran. Amnistia Internacional recuerda que "no es la existencia de fuerza física, amenaza de violencia, coacción o resistencia de la víctima lo que debe definir la violación sino la ausencia de consentimiento por parte de la víctima".

La organización añade que solo 9 países en Europa definen el delito de violación sexual como la falta de consentimiento. España no está entre estos países. El delito de violación (agresión sexual según el Código Penal) requiere de violencia o intimidación. Esta definición de agresión sexual va en contra de lo requerido por el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica", añaden.

Desde la Fundación Aspacia, dedicada a erradicar la violencia contra las mujeres, en específico la violencia sexual, Virginia Gil considera que la sentencia "no se ajusta a los hechos ocurridos, porque nosotras entendemos que sí es una violación. No solo se ha de tener en cuenta la violencia sino la intimidación de que te metan en un portal un grupo de hombres sin posibilidad de escapatoria". Gil considera también queda "mucho trabajo por hacer para visibilizar la violencia sexual y las diferencias entre abusos y agresión. La mayor parte de la sociedad cree que es una sentencia injusta, pero todavía hay una parte del machismo que está equivocada sobre cómo son unas relaciones sexuales consentidas".