Obras incluidas en la exposición 'A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas (1929-1980)'
Algunas de las obras incluidas en la exposición 'A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas (1929-1980)', que puede verse en el IVAM. IVAM

"Es una exposición de artistas atrevidas y valientes que no quisieron ser una nota al pie de página o un etcétera. Fueron valientes porque en una época oscura rompieron con las normas que hegemonizaban el arte y la cultura. Y fueron atrevidas porque lucharon contra el conservadurismo de la época". Así define el director del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM), José Miguel G. Cortés, el contenido de la nueva exposión del museo: A contratiempo, Medio siglo de artistas valencianas (1929-1980), que reivindica el arte hecho por mujeres en una época especialmente convulsa para España que abarcó la Guerra Civil, la dictadura y la transición.

"La historia del arte también se tiene que escribir en femenino", añade Cortés, sobre esta muestra que recorre "el largo y tortuoso camino" de numerosas artistas nacidas en Valencia, en otros puntos de la Comunidad Valenciana o afincadas en esta region "para conseguir su visibilidad y profesionalización" desde el final de la dictadura de Primo de Rivera hasta la transición democrática.

La exposición, que se puede visitar hasta el próximo 2 de septiembre, arranca con la portada de la revista Blanco y Negro realizada por Manuela Ballester en 1929 y termina en 1980 cuando Carmen Calvo expone en el Guggenheim de Nueva York. En total, se reúnen 240 obras de artistas como Juana Francés, Eva Mus, Jacinta Gil, Ana Peters, Carmen Calvo, Isabel Oliver, Ángela García Codoñer, Victoria Civera y Juan Uslé, Cecilia Bartolomé, José J. Bartolomé, María Montes, Josep Lluís Seguí, Monika Buch, Milagros Lambert, Rosa Torres, Soledad Sevilla, Ángeles Marco, Cristina Grau, Ana Torralva, Pepa García, Victoria García o María Dolores Casanova, procedentes de la Colección del IVAM, de otros museos y de coleccionistas privados.

Uno de los grandes valores de este recorrido es el de plasmar cómo el contexto político, social y económico así como el hecho de ser mujeres, afectó al desarrollo de sus carreras y al contenido de sus obras. Para las comisarias Isabel Tejeda y Mª Jesús Folch es importante hablar de la "desigualdad y discriminación" por la que tuvieron que pasar la mayoría de ellas.

La exposición se divide en dos grandes bloques. El primero de ellos, Una generación perdida: II República, Guerra Civil y exilio reúne obras realizadas en esta etapa por artistas como Manuela Ballester, Elisa Piqueras, Gerda Taro, Tina Modotti, Kati Horna, Juana Francisca, Pitti Bartolozzi, Alma Tapia, Amparo Segarra, Eugenio Granell y Josep Renau.

"En este período el estereotipo de mujer que retratan es la mujer musculosa y guerrillera o la mujer coraje que en la retaguardia cuida a los heridos", explican las comisarias.

Por su parte, la segunda parte de la exposición, Dictadura y Transición, aborda un período en el que se vivió un retroceso en los derechos y libertades de las mujeres. Incluye trabajos "que incitaban a la participación o la generación de conciencias creativas críticas y las manifestaciones artísticas que se convirtieron en un espacio de resistencia política en los años sesenta".