Embalse en Asturias. Reserva hidráulica
Imagen de un embalse asturiano. EUROPA PRESS

La Agencia Española de Meteorología (Aemet) ya había alertado de que la Semana Santa tendría dos fases. La primera, hasta ayer miércoles, marcada por una subida de las temperaturas. La segunda, a partir de este jueves, con un marcado descenso del mercurio y el regreso del frío y las lluvias.

Las intensas precipitaciones registradas en la Península en las últimas semanas han sido un bálsamo para la reserva hidráulica de las cuencas españolas, seriamente amenazadas por la sequía, según los datos a 27 de marzo publicados por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente en su Boletín Hidrológico.

En la actualidad, la reserva asciende a 34.980 hectómetros cúbicos, lo que supone que las cuencas están, de media, al 62,4% de su capacidad. Solo en los últimos siete días, el agua almacenada se ha incrementado en un 2,2% o, lo que es lo mismo, en 1.251 hectómetros cúbicos. Pero a pesar de las precipitaciones, no todas las cuencas gozan del mismo estado de salud, siendo las del Segura y el Júcar las más deficitarias, con unos valores muy alejados de la media, del 24,6% y el 31%, respectivamente.

La reserva por cuencas es la siguiente: Cantábrico Oriental (94,5%); Cantábrico Occidental (91,7%);  Miño-Sil (80%); Galicia Costa (88,9%); Cuencas internas del País Vasco (100,0%); Duero (62,5%); Tajo (62,7%); Guadiana (60,4%); Tinto, Odiel y Piedras (93,9%); Guadalete-Barbate (71,0%); Guadalquivir (59,4%); Cuenca Mediterránea Andaluza (54,3%);  Segura (24,6%); Júcar (31,0%); Ebro (73,7%) y Cuencas internas de Cataluña (59,4%).

La situación de las cuencas, en hectómetros cúbicos, se detalla en el cuadro adjunto, que permite comparar la capacidad total de agua, con la embalsada a día de hoy y la que había el año pasado y hace justo una década.