Junts per Catalunya (JxCat) y ERC decidieron este jueves, sin tener aún atado el apoyo de la CUP, acelerar el pleno de investidura de Jordi Turull, que se celebrará este jueves a las cinco de la tarde, para anticiparse al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que podría inhabilitarlo este viernes.

Se trata de una maniobra insólita, improvisada en pocas horas, como respuesta a la decisión de Llarena de anunciar para el viernes el procesamiento, entre otros, de Turull, lo que podría conducir a su inhabilitación si se le aplicara el delito de rebelión.

Tras el paso atrás anunciado el miércoles por Jordi Sànchez, hasta ahora candidato de JxCat a la investidura, Turull parecía tener el camino allanado para ser investido presidente de la Generalitat la semana que viene, pero la operación podía frustrarse si era inhabilitado antes de poder celebrarse el pleno.

Por este motivo, JxCat, ERC y la CUP multiplicaron este miércoles por la tarde sus contactos para pactar una respuesta conjunta, con la propuesta de adelantar el pleno de investidura a este jueves por la tarde, acortando todos los plazos posibles, para investir al nuevo candidato antes de que Llarena pueda dictar medidas contra él.

Por teléfono

Sobre las 20.30 horas, el presidente del Parlament, Roger Torrent, llevó a cabo la preceptiva ronda de consultas parlamentarias exprés, por vía telefónica, y a continuación anunció la convocatoria del pleno para investir a Turull.

"Son los representantes del pueblo los que decidirán si Jordi Turull es o no el presidente. Pongamos la política en el centro de todo. Mañana los representantes de la soberanía popular de Cataluña nos reunimos para hacer lo que nos toca hacer siempre: hablar debatir y finalmente votar", afirmó Torrent.

Por su parte, Turull, desde Twitter, prometió "trabajar sin descanso" por la "protección de los 7,5 millones de catalanes, sus derechos, su libertad y sus mandatos democráticos", y hacerlo con "diálogo con todos y para todos", mientras que el expresidente catalán Carles Puigdemont aseguró que el nuevo candidato "será un gran presidente para revertir los efectos del 155" y destacó que "ninguna maniobra del Estado podrá agrietar su dignidad".

El Gobierno advierte de que mantendrá el 155

Mientras, el Gobierno acusó a Torrent, de "menoscabar la dignidad" de la institución que preside, al "actuar con precipitación y falta de transparencia" convocando la sesión de investidura para este jueves.

El Ejecutivo advierte de que mantendrá la aplicación del artículo 155 hasta que haya un Govern que tome posesión "conforme a derecho".

La decisión de Torrent, según recalca el Gobierno, va "en contra del interés general de los ciudadanos".

Además, el Ejecutivo considera que solo responde al "interés político de los independentistas de mantener vivo un enfrentamiento con el Estado democrático".

Pendientes de la CUP

El portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, ha dado por hecho que Turull será un "excelente presidente" de la Generalitat gracias al "esfuerzo de todos juntos", dando a entender que contará con los votos a favor de la CUP en el pleno de este jueves, ya que dejó claro que la renuncia de Carles Puigdemont y Antoni Comín a su escaño "no es el escenario" que se plantea.

Hasta este miércoles, uno de los principales escollos que pensaba encontrar JxCat para la investidura de Turull era la negativa de la CUP a votar a favor, lo que habría obligado a Carles Puigdemont y Antoni Comín, ambos en Bélgica, a renunciar a sus escaños para permitir que otros diputados de sus listas sí pudiesen votar.

Pero el último movimiento de Llarena provocó que la CUP suspendiese un acto que tenía previsto este jueves por la tarde para anunciar su línea estratégica para los próximos tiempos, y que accediese a negociar con el resto de fuerzas soberanistas una respuesta unitaria.

Si los cuatro diputados de la CUP decidiesen votar a favor de la investidura de Turull, los tres grupos independentistas alcanzarían la mayoría absoluta de 68 votos a favor, sin que hiciese falta contar con Puigdemont y Comín para investir al candidato ya en primera votación.

No obstante, la CUP aún no ha dado su visto bueno a la investidura de Turull y no decidirá su posición definitiva hasta este mismo jueves a las 15.00 horas, dos horas antes del pleno, cuando se reúna su Consejo Político tras el debate interno que tiene ahora.

Lluc Salellas, miembro del secretariado nacional de la CUP, quiso subrayar, sin embargo, que la convocatoria del pleno ha sido una "decisión unilateral" de JxCat y ERC, que no cuenta "ni con el beneplácito ni con el apoyo" de la formación anticapitalista.

"Una vergüenza"

La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, confirmó en su cuenta de Twitter que había recibido la llamada de Roger Torrent, y señaló que es "una vergüenza que sigan degradando" el Parlament "utilizándolo" como un "escenario particular" para el "show del procés", para "seguir alimentando el choque y el enfrentamiento" con el Estado.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, confirmó asimismo la llamada de Torrent y transmitió al presidente del Parlament su rechazo a "forzar procedimientos y plazos" para investir este jueves a Turull como presidente de la Generalitat.

El presidente del PPC, Xavier García Albiol, trasladó a Torrent que el pleno de investidura de este jueves es un "fraude de ley", por lo que urgió al resto de grupos a frenarlo en una reunión urgente de la Junta de Portavoces de la cámara catalana.


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