Ven a cenar conmigo
Una imagen de la primera edición de 'Ven a cenar conmigo', en Cuatro. CUATRO

La última edición de Ven a cenar conmigo deluxe en Cuatro este martes dejó momentos tensos entre la escritora Lucía Etxebarría y la actriz Ana Obregón cuando salió a colación mientras cenaban el tema de la tauromaquia.

El formato, que reúne a cuatro personas que por turnos hacen de anfitriones y ofrecen una cena al resto en su propia casa, comenzó con tensión, pues la velada se celebraba en casa del torero Víctor Janeiro y con la presencia de Lucía Etxebarría, declarada antitaurina.

De hecho, en los primeros momentos Ana Obregón decidió probarse la chaquetilla con la que Víctor Janeiro tomó la alternativa y el torero le enseñó algunos pases con el estoque y la muleta, algo que Etxebarría no estaba dispuesta a presenciar, por lo que salió de la vivienda mientras esa escena se producía.

"Todo lo que sea oír hablar de matar animales no quiero. Yo no voy a escuchar detalles. Para mantener la armonía yo me he salido, ahora volveré, tranquilamente", decía la escritora mientras esperaba en el descansillo de la escalera.

Más adelante, ya durante la cena, Ana Obregón preguntaba una y otra vez a Víctor Janeiro por su profesión y en un momento dado, ante las explicaciones del torero, Etxebarría aseguró que el torero "arriesga la vida mucho menos que el toro, que va a morir siempre".

Sin embargo, no fue Janeiro si no Ana Obregón la que se erigió en defensora de los taurinos y la tauromaquia y ambas se enzarzaron en una discusión en la que se desplegaron los argumentos más comunes de taurinos y antitaurinos.

Finalmente fue el propio Víctor Janeiro el que puso paz "estas conversaciones no tiran nunca hacia adelante, vamos a dejarlo aquí", a lo que Lucía respondía más tarde con diplomacia: "hemos sido personas civilizadas y lo seguimos siendo".

En otros aspectos, los comensales acabaron asegurando algunos lances personales, como que Lucía Etxebarría tiene éxito al ligar sólo con mujeres, "con mujeres lo que quisiera", explicaba, pero "los hombres leen mucho menos y a un hombre una mujer con una posición de más poder que él no le va a gustar", argumentaba, algo en lo que sí estuvo de acuerdo con Obregón, además de en que "el sexo no es necesario".

El menú de Víctor Janeiro consistió en una 'Fantasía del bosque', que se tradujo en una ensalada de lechuga, canónigos, zanahoria, pepinillos, queso fresco, tomates cherry, membriño y granada, un plato que definió como "bosqueño". El principal fueron unos huevos de campo con patatas de Sanlúcar y pimiento fritos. Y de postre, panacota, un postre al que el torero llamó 'Mi primera vez', por ser la primera vez que lo hacía.