Diego, el acosador condenado de 42 años de Patricia, la madre del niño desaparecido en Almería, está en la cárcel por quebrantar la orden de alejamiento.

Había quebrantado la orden media docena de veces en dos años, y por eso llevaba una pulsera telemática para controlar sus movimientos por orden del juez desde el pasado mes de octubre. Esta vez llegó a desactivar el dispositivo a la una de la tarde, por lo que sí llegó hasta Las Hortichuelas, donde vivía Patricia y su hijo, donde el niño desapareció a las tres, la pulsera de alerta que ella llevaba no se activó.

La Guardia Civil detuvo al hombre por quebrantar la orden de alejamiento, y lo interrogó por la desaparición del menor pero, en principio, tiene una coartada que le sitúa en su pueblo a la hora de los hechos, pero los agentes investigan si esto es verdad ya que hay una hora para la que no tiene coartada.

Diego había estado al menos en otra ocasión en el lugar, y a la puerta del colegio de Gabriel. Ya han revisado sus dos coches, uno de ellos una furgoneta blanca.