El presentador de la 90ª edición de los Premios Óscar 2018, junto con muchos famosos asistentes a la gala, como es el caso de Guillermo del Toro, Mark Hamill, Lupita Nyong'o o Margot Robbie, prepararon uno de los números más divertidos de la noche, al abandonar el Dolby Theatre durante la ceremonia de entrega para invadir el Teatro Chino, situado cerca de donde se celebraba la fiesta del cine de Hollywood, en Los Ángeles, y donde se proyectaba una película.

La intención de Jimmy Kimmel era preparar otro momento similar al de los turistas del año pasado, pero a la inversa. En vez de meter gente anónima al teatro como ocurriera en 2017, el presentador sacó en esta ocasión a varios famosos del recinto y cruzaron la calle hasta el Teatro Chino que se sitúa enfrente para dar una sorpresa a los espectadores que estaban en esa sala.

Los espectadores del Teatro Chino no sabían que estaban siendo observados. Jimmy Kimmel y Gal Gadot interrumpieron en ese instante la película y la gente estalla de sorpresa, todos de pie, gritando y aplaudiendo.

Las cámaras muestran en plano la visión del cine en la gran pantalla. Acto seguido, Kimmel da la entrada a Guillermo del Toro, Mark Hamill, Lupita Nyong'o, Emily Blunt... que aparecen cargados con perritos calientes gigantes y chucherías. El público enloquece nuevamente.

En ese instante, uno de los espectadores dio paso a las siguientes presentadoras, Maya Rudolph & Tiffany Haddish, que hacen un divertidísimo speech sobre los Óscar blancos, que ya no son tan blancos. Este fue sin duda uno de los momentos más divertidos de la noche.

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