Los hechos tuvieron lugar la madrugada del 25 de febrero, sobre las 3.15 horas, cuando agentes pertenecientes a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que se encontraban realizando un control de alcoholemia en la A-2, sentido Barcelona, y observaron a un turismo que se aproximaba a ellos a gran velocidad, pero por los carriles en sentido hacia Madrid.

De inmediato, se estableció un dispositivo de seguimiento de dicho turismo para interceptar su marcha, haciendo caso omiso el conductor a las señales acústicas y luminosas de los agentes para que se detuviera, ha informado la Guardia Civil en una nota de prensa.

Tras recorrer unos 15 kilómetros en sentido contrario, el conductor realizó una maniobra de cambio de sentido en la propia vía de comunicación, iniciando de nuevo la huida.

Gracias al operativo establecido, la Guardia Civil logró interceptarlo en la A-2, a la altura de Alfajarín. El conductor y único ocupante presentaba claros síntomas de circular bajo los efectos del alcohol y se negó a someterse a las pruebas de alcoholemia y drogas legalmente establecidas.

A este individuo se le considera presunto autor del delito de conducción temeraria y de otros dos contra la seguridad vial por circular con sintomatología evidente de hacerlo bajo la influencia de bebidas alcohólicas y por la negativa a la realización de las pruebas de detección legalmente establecidas. El joven fue puesto a disposición judicial el mismo día 25 y se decretó su ingreso en prisión.

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