Detención de yihadistas
Momento de la detencion de uno de los dos presuntos yihadistas supuestamente integrados en Estado Islámico que fueron arrestados en Madrid y Barcelona. POLICÍA NACIONAL

"¡Oh Allah! Haz que muramos como mártires, yo y todos los que creemos en Allah". Con este mensaje publicado en Facebook se ofreció a morir como mártir el marroquí Ilyas Chentouf, que desde este lunes será juzgado junto a su compatriota Fouad Bouchihan en la Audiencia Nacional por sus vínculos con Estado Islámico.

Los dos se enfrentan a una petición del fiscal de 7 años de cárcel cada uno por integración en organización terrorista y se cree que ambos se encontraban en fase de preparación para "cometer acciones violentas", según el escrito de acusación de la Fiscalía.

"Toda la intensa actividad desarrollada por ambos acusados y dirigida a ampliar progresivamente sus conocimientos e ilustrarse en los postulados terroristas, hacer proselitismo y compartirlos públicamente, tenía por objeto lograr además su propia capacitación para cometer acciones violentas de corte terrorista".

Como prueba de ello, la Fiscalía destaca las consultas que hizo Bouchihan en Internet para "aprender a esgrimir con la mayor potencialidad lesiva armas blancas" como cuchillos o machetes y también se interesó por "el uso de armas de fuego con silenciador".

Por su parte, Chentouf "profundizaba en la idea de su propio martirio como el destino más deseable del muyahidin, llegando a publicar un mensaje en el que ofrecía su vida" en octubre de 2016.

Al Andalus

Este mensaje precipitó la detención de ambos en noviembre de 2016 —Chentouf fue arrestado en Madrid y Bouchihan en Roda de Ter (Barcelona)—, ya que, pese a la distancia, ambos entraron en contacto "como consecuencia de esa identificación común con los postulados del ideario terrorista del Dáesh", lo que les llevó a compartir publicaciones en la red y a comunicarse entre ellos.

El escrito de acusación detalla también los numerosos vídeos y otros documentos intervenidos en sus ordenadores y móviles, entre ellos aparecen varias referencias a Al-Andalus, como un mapa de la Península Ibérica con la frase "We're back!" (Hemos vuelto).

Entre los vídeos intervenidos a Bouchihan, destaca uno aleccionando a su hijo, de unos 2 o 3 años de edad, para que repita expresiones como "Alá es Grande" y "El Estado Islámico permanece", y enseñándole a hacer la señal del Tawhid, signo en el que se eleva el dedo índice hacia el cielo y que es habitual entre los yihadistas.

De Chentouf, la Fiscalía destaca la justificación que hizo de acciones terroristas de Dáesh en Europa, entre ellas los atentados de Bruselas, así como una conversación en la que habla de la emisión en Holanda "de la famosa película sobre la vida del profeta Mahoma", en la que es "blasfemado", lo que le valió "muchas críticas en todo el mundo, en especial de la comunidad musulmana".

A este respecto dijo: "A estos (los que han producido y apoyan la película) les va a pasar lo mismo que les sucedió a los de Charlie Hebdo en Francia. En una semana escucharemos noticias sobre ellos, gracias a Dios hay hombres".