Kim Jong-un
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, durante desfile celebrado por el 70 aniversario de la fundación del Ejército del país. EFE / KCNA

Corea del Norte dice estar abierta a la posiblidad de entablar conversaciones directas con Estados Unidos para poner fin a la crisis abierta entre ambos países por el programa nuclear y balístico norcoreano y las consiguientes sanciones impuestas desde Washington a las empresas del Norte, ampliadas esta semana con una dureza sin precedentes.

Así lo ha hecho saber la Presidencia surcoreana tras la reunión sorpresa mantenida este domingo por el mandatario Moon Jae-in con el jefe de la delegación norcoreana para la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang, el exjefe de inteligencia militar Kim Yong-chol.

"El presidente Moon señaló que el diálogo entre EE UU y Corea del Norte debe ocurrir en una fecha temprana, incluso para mejorar la relación entre Corea del Sur y Corea del Norte y la resolución fundamental de los problemas de la península coreana", ha hecho saber el portavoz de la Casa Azul, Kim Eui-kyeom, en declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias de Corea del Sur, Yonhap.

"La delegación de Corea del Norte también acordó que las relaciones entre Corea del Norte y los Estados Unidos deben desarrollarse junto con la relación entre Corea del Sur y Corea del Norte, y (el Norte) tiene la intención de mantener el diálogo entre Corea del Norte y Estados Unidos", ha agregado.

El encuentro se prolongó por espacio de una hora y ha sido la segunda reunión de Moon con los funcionarios norcoreanos en solo unas dos semanas. El mandatario celebró conversaciones el 10 de febrero, en la oficina presidencial, con una delegación liderada por el jefe ceremonial de Corea del Norte, Kim Yong-nam, que incluía también a Kim Yo-jong, la hermana menor del líder norcoreano, Kim Jong-un.

Se desconoce si al encuentro ha acudido Ivanka Trump, hija del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que ejercía como representante especial del país en la ceremonia de clausura.

Protestas en la zona desmilitarizada

Mientras, unos 100 diputados y activistas conservadores surcoreanos se han concentrado cerca de la frontera con Corea del Norte para protestar contra la llegada precisamente de Kim Yong-chol, acusado de participar en una operación para hundir el buque de guerra surcoreano 'Cheonan' en 2014.

La delegación norcoreana tomó una ruta diferente, lo que provocó que el opositor Partido de la Libertad de Corea acusara al Gobierno surcoreano de perpetrar un "abuso de poder y un acto de traición" redirigiendo la caravana para protegerla de la protesta.

La llegada del exdirigente norcoreano ha enfurecido a las familias de 46 marineros muertos en el ataque con torpedos en su barco y provocado una protesta que amenaza el acercamiento que Seúl quiere crear en lo que llama los Juegos de la Paz.