Donald Trump
El presidente de EE. UU., Donald J. Trump durante una sesión de escucha con estudiantes y profesores de secundaria, en el comedor estatal de la Casa Blanca, en Washington. EFE

El eterno debate sobre las armas de fuego en Estados Unidos tiene entre la espada y la pared al presidente Donald Trump que trata de salir del paso con soluciones que no parecen ser muy válidas para remediar el problema.

Una de las formas con las que el dirigente intenta prevenir futuras masacres escolares como la ocurrida hace unos días en Florida es ofreciendo bonificaciones a los maestros que acepten recibir entrenamiento con armas de fuego.

El enfoque de Trump es que los profesores sepan manejar las armas para que esto sirva como elementos disuasorio para "la gente malvada".

"No quiero que los maestros tengan armas. Quiero a personas que sepan sobre armamento y que sean hábiles en su manejo. Bajo mi punto de vista, si cuentan con esa aptitud no habrá tiroteos porque se sabrá que en los colegios hay gente que sabe usar un arma de fuego", aclaró el presidente.

La Asociación del Rifle "ama Estados Unidos"

Trump hizo hincapié en que si no se pone remedio a esto, las zonas libres de armas seguirán siendo un blanco para los delincuentes. "Tenemos que endurecer esas escuelas, no ablandarlas. Para un asesino o alguien que pretender matar a personas, las zonas libres de armas son un caramelo, un objetivo maravilloso", añadió.

Asimismo, el presidente señaló a la industria de los videojuegos y el cine como una parte responsable del problema ya que difunden contenidos violentos que son una mala influencia para los jóvenes.

No faltaron las alabanzas hacia los miembros de la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) a quienes calificó de "buena gente" y "patriotas". "La NRA  ama a este país y está lista para hacer cosas. Sin embargo, a la gente le gusta echarles la culpa", comentó.

El subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Raj Shah, explicó a los medios de comunicación que la propuesta de Trump no se ha revisado todavía desde el punto de vista legislativo.

Además, Shah restó importancia a las preguntas sobre cómo se pensaba financiar este plan que podría tener un coste de cientos de millones de dólares. "¿Realmente eso supone una inversión muy grande si sirve para asegurar la seguridad escolar?", preguntó a los periodistas. 

Por su parte, la directora de la Federación Estadounidense de Maestros, Randi Weingarten, rechazó la propuesta de Trump.

"Los maestros no queremos estar armados, queremos enseñar", dijo Weingarten, quien añadió que nunca iban a tener la experiencia suficiente para convertirse en tiradores expertos. "Ni con todo el entrenamiento del mundo un profesor está preparado para enfrentarse a un AR-15".