El presunto cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, ha ratificado este martes en la comisión de investigación del Congreso —por videoconferencia— la actividad delictiva de la red corrupta y su relación con el Partido Popular. "Les organizábamos mítines, congresos, campañas, viajes...", ha confirmado, al tiempo que ha reconocido que hacía regalos a algunas personas para seguir recibiendo encargos.

Correa se ha remitido varias veces a su declaración en sede judicial y ha tenido algún encontronazo con los diputados por este motivo, ya que no quería repetir lo que allí dijo; "Cuando todo esto acabe no tendré ningún inconveniente en estar 28 horas diarias, me dan dos coca colas zero y estoy 28 horas", ha aseverado. Sí ha añadido que ya está "claro" cómo pagaba el PP valenciano a su empresa los actos de campaña electoral.

Esos empresarios, ha continuado, ya han contado "cómo nos pagaban las campañas electorales el PP de Valencia". Aunque ha iniciado su comparecencia en un tono receptivo, la primera intervención del diputado del PSOE, Artemi Rallo, ha provocado momentos de tensión entre ambos por la negativa de Correa a responder a asuntos en los que, ha argumentado, ya ha respondido en sede judicial.

Ha ido más allá al acusar al parlamentario socialista de volver a querer hacer "publicidad" con la supuesta financiación irregular. "No voy a entrar en un tema publicitario. Entre en temas nuevos", ha zanjado.

Más adelante, otro diputado le ha preguntado por "el papel" que tenía -en la época de actividad de Gürtel- el secretario general del PP en la aprobación de gastos de campaña y de gastos ordinarios del partido. "Creo que él (por Mariano Rajoy) daba el ok", ha contestado. Sobre la caja b del partido o la destrucción de los ordenadores de Luis Bárcenas ha asegurado no saber nada.

Tras casi un año en prisión tras ser condenado a 13 años de cárcel por el caso Fitur, ha alegado que no quiere perjudicar su estrategia de defensa. Tiene obligación legal de comparecer ante una comisión de investigación, pero no está obligado a responder a las preguntas de los diputados, ni a declarar en su contra.

La última en intervenir ha sido la portavoz del PP, que ha decidido no hacer preguntas a Correa. Tras su intervención, el acusado en el caso Gürtel ha dicho que al escucharla "ha quedado claro que todos los partidos en España tienen un grave problema de financiación y esto es un paripé"; el presidente de la comisión le ha contestado que realizar esa afirmación es "temerario" e "injusto".