Marta Etura
La actriz Marta Etura a su llegada a la ceremonia de entrega de la 32 edición de los Premios Goya, que se celebra esta noche en el Madrid Marriott Auditorium Hotel. Javier Lizón / EFE

La alfombra roja del Hotel Marriot Auditorium, que acogió los Premios Goya, ha servido para que los invitados a la gala reivindiquen el papel de la mujer en el cine.

Javier Bardem, uno de los invitados a la gala, ha asegurado a los medios momentos antes de la ceremonia: "Claro que las mujeres tienen que tener los mismos derechos que los hombres. Que tengamos que hablar de lo que es de sentido común da pena".

Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla, presentadores de la gala, también han reivindicado esa idea: "Los intereses del cine giran en torno al hombre", ha denunciado Reyes, y ha criticado que en una película Tom Cruise puede tener 50 años y su novia 19 pero no al revés. "Son estereotipos que no benefician a las mujeres y que deberían ir cambiando", ha subrayado.

Sevilla ha lamentado que las actrices a partir de cierta edad tengan dificultades para encontrar trabajo, y en ocasiones tengan que irse fuera, y ha puesto el ejemplo de Victoria Abril, para él su gran referente femenino del cine.

"Victoria Abril —que vive en Francia— es un ejemplo de que las mujeres de cierta edad no trabajan en España", ha recordado. En el caso de Joaquín Reyes, su referente femenino es Gracita Morales. "Es la mujer con que más me he reído en mi vida", ha señalado.

Feminismo

La gala de la 32 edición de los Goya promete ser la de la reivindicación feminista, en sintonía con lo que fueron los Globos de Oro o los Feroz, aunque hasta el momento no se han visto ni uno de los 1.800 abanicos rojos que las mujeres cineastas han prometido repartir como símbolo de su protesta.

Por la alfombra roja ha desfilado también Gustavo Salmerón, del brazo de su madre, Julia, la protagonista de Muchos hijos, un mono y un castillo, por la que compite al Goya al mejor documental.

Julia Salmerón, que ha confesado que había puesto "una alfombra roja" en su jardín "para ensayar" el paseíllo de esta noche, ha declarado que "las mujeres siempre han sido más importantes que los hombres" y ha considerado que "ya es hora" de que tomen posiciones.

"Las mujeres somos más rápidas, más inteligentes, más sacrificadas, y yo siempre he sido la súper reina de mi casa porque mi marido me lo ha permitido", ha rematado.Su hijo, director y guionista del documental, ha pedido igualdad salarial para actores y actrices, "para empezar por algo".

El actor Brays Efe, conocido por su personaje de Paquita Salas, ha subrayado que "este tipo de eventos están para que la gente exprese sus opiniones y haga lo que el dé la gana".

Miki Esparbé, que hace un pequeño papel en "No sé decir adiós", ha considerado que no sólo esta gala debe ser la de las mujeres. "Debería ser el año de las mujeres, este y todos. Lo que me parecería mejor es que ya hubiese una paridad real a todos los niveles", ha opinado.

Marta Etura ha explicado que es "muy importante que las historias sean contadas desde el punto de vista femenino".

Por su parte, Anne Igartiburu dijo que "si hablamos de cuál es el lugar de la mujer en la sociedad, cualquier ocasión es buena para reivindicar".

Paco León considera que en este momento no hay una "lucha entre hombres y mujeres", sino "de machismo y feminismo", por lo que acabar con el problema de la discriminación, la desigualdad y los acosos, "es cosa de todos". "Tenemos que intentarlo los hombres y las mujeres" juntos, ha señalado León a su llegada a la 32 edición de los Premios Goya.También ha señalado que "hay muchas mujeres machistas que tendrían que mirárselo porque ser mujer y machista es doblemente estúpido"

En cambio, Miguel Ángel Muñoz y Arturo Valls coincidieron en afirmar que la de la gala de los Goya "no es una noche para reivindicar".