'Cementerio de barcos', Aral, Kazajistán, 2007. Alberto Prieto
'Cementerio de barcos', Aral, Kazajistán, 2007. Fotografía incluida en la exposición 'Un viaje de largo recorrido' en DA2 hasta el próximo 1 de abril.  ALBERTO PRIETO

"¿Qué papel juega el viaje en todo esto? ¿Y la curiosidad, la aventura, el desafío, el romanticismo? Supongo que todo ello aparece imbricado, formando una especie de trenza que constituye este que yo soy". Son palabras del fotoperiodista Alberto Prieto para el texto con el que presenta su nueva exposición, Un viaje de largo recorrido, en el centro de arte contemporáneo DA2 de Salamanca.

En los últimos 15 años su trayectoria vital y profesional le ha llevado a recorrer mundo con la ansiedad y necesidad de contar la historia de otros, los más desfavorecidos. Ha viajado hasta diez veces a países como Irak o Siria y a otros como Afganistán, Turquía, Sierra Leona, Gambia o Mauritania.

De entre el material realizado durante estos tres lustros ha seleccionado un total de 48 fotografías y un audiovisual con los que invita al espectador a reflexionar sobre el ser humano y los males que le acechan, como la guerra o la pobreza.

"Las fotografías que se exponen aquí han sido creadas con mejor o peor fortuna; pero todas son fruto de la pasión y de un, muchas veces arduo, trabajo de búsqueda. He decidido incluir, no sin vacilaciones, algunas obras de hace bastantes años que, aunque técnicamente sean mucho menos maduras que las actuales, hablan de mis anhelos de entonces: el sentimiento de cercanía a los desheredados, a los nunca nombrados, a los hijos de las guerras", explica el autor sobre este material que podrá verse en el centro de arte salmantino hasta el próximo 1 de abril.

El casi medio centenar de imágenes, se disponen en la sala divididas por bloques temáticos y países, siendo unas de las más relevantes las que se hicieron en Afganistán, país donde el fotógrafo decidió dar un paso al frente en el periodismo centrándose en zonas de guerra y hambre. Por su parte, el documental, de 30 minutos de duración, es un alegato a la educación como clave para promover "que el mundo sea más habitable y justo".

"Esas fotografías pretenden dejar constancia de los que no han constado nunca. Lo que yo sea hoy es el resultado de las historias y las experiencias de vida que me forjaron ayer, y en las que no puedo sino reconocerme", señala Prieto añadiendo unos versos del poeta Jorge Riechmann: "Los esclavos / según el muy sabio estagirita / herramientas que hablan // pero la historia no transcribe / ni una sola palabra / de su fuego mellado".

Curtido durante varios años como reportero gráfico en un periódico local, tras su cierre sigue trabajando como fotógrafo freelance. Sus imágenes se han publicado en medios como The New York Times, The Telegraph, The Washington Post, El País y La Vanguardia, entre otros.

Poi Pet, Camboya, 2016