Telepasión
Escena de un número musical de 'Telepasión' ambientado en un hospital. @Asuntriana

RTVE ha defendido este domingo que el polémico número de enfermeras ofrecido en el programa Telepasión que desató las críticas de este sector por "sexista y vejatorio" hay que "verlo en su contexto" y que solo buscaba "una parodia divertida", aunque ha pedido disculpas "si alguien ha podido sentirse ofendido".

Toñi Prieto, directora del área de entretenimiento de TVE, ha contestado así por escrito a través del programa de La 2 RTVE responde a las numerosas quejas de particulares y diversos colegios de enfermería por la actuación de los actores de la serie Centro médico dentro del especial de Telepasión del pasado 24 de diciembre, en la que ellas portaban batas blancas muy cortas.

En el número "se buscaba hacer una parodia divertida con la recreación de un musical basado en la película Dirty Dancing", alega Prieto, que añade que se optó por "una indumentaria y escenificación que transmitiera el espíritu y el tono de los espectáculos de Broadway, especialmente los de los años 70, época de la canción que bailan, con la fantasía propia de cualquier musical".

"Hay que ver el número en su contexto y, en ningún caso, se buscó un tratamiento sexista o denigratorio. No existía ninguna intención de afrentar a nadie y vayan por delante las disculpas si alguien se ha podido sentir ofendido", concluye.

Otras quejas

Además, en el programa de este domingo, la corporación ha contestado también a las críticas por el trato dado por Inés Ballester, Isabel San Sebastián, Rosa Villacastín y Silvia Tarragona a Raquel Córcoles, conocida como 'Moderna de Pueblo', en el programa Amigas y conocidas.

Su director, Alberto Maeso, ha querido puntualizar que este programa, "el único que se emite en una cadena nacional integrado solamente por mujeres de distintas edades y sensibilidades", se ha caracterizado siempre "por defender los derechos y las libertades" de las mismas.

"Raquel vino a Amigas y conocidas para participar en un debate y no para hacerle una entrevista" y esta ilustradora y autora de cómics feministas, "al igual que el resto de invitados que visitan el programa, contó con absoluta libertad para exponer sus puntos de vista".

La corporación ha respondido además a la censura de algunos telespectadores por la transmisión de MasterChef Junior en la que los niños tenían que matar anguilas vivas o despellejar conejos.

Sobre ello, Toñi Prieto afirma que no era intención del programa "herir la sensibilidad de una parte de la audiencia", aunque no obstante "en ningún momento se muestra al niño dando muerte a la anguila", y ello con independencia de que todo "el mundo sepa que una anguila muerta, e incluso troceada, puede moverse".

"Todas las opiniones nos parecen respetables. También las de los que defienden que los niños tienen que saber de dónde viene la comida y que un programa de cocina debe ser lo más real posible. Por eso en MasterChef se les enseña a trocear un pollo, desplumar a una perdiz o, puntualmente, despellejar a una libre", zanja.