Ahora que Peter Jackson parece haberse alejado de la Tierra Media –al menos mientras no se decida a adaptar El Silmarillion–, los fans de J.R.R. Tolkien tienen la posibilidad de disfrutar de dos grandes obras relacionadas con el escritor muy alejadas de las superproducciones de Hollywood.

Por un lado, la película de animación de El señor de los anillos (1978) realizada por el cineasta Ralph Bakshi ha regresado este fin de semana a los cines coincidiendo con el 40 aniverario de su estreno.

El filme cuenta, con mucha fidelidad, los sucesos que tienen lugar en La comunidad del anillo y gran parte de Las dos torres. Se tenía pensado rodar una secuela que adaptara lo que quedaba del segundo tomo y El retorno del rey, pero esa segunda parte jamás se llegó a realizar, así que el relato termina de forma abrupta en mitad de la historia.

El señor de los anillos de Bakshi ha sido aclamada por su calidad y las técnicas de animación utilizadas, muy avanzadas para la época en la que se estrenó. Aunque fue un éxito en taquilla, ha recibido todo tipo de críticas. Es por eso, y por el extenso público que ha ido atrapando con los años, que se ha convertido en un auténtico filme de culto que sigue deleitando a sus fans.

Esta primera adaptación cinematográfica de la obra cumbre de Tolkien tuvo una gran influencia en la conocida trilogía de Peter Jackson, pudiendo reconocerse en ella varias escenas prácticamente iguales. Además, esta fue una de las primeras películas animadas que llegó a los cines con el sistema de sonido Dolby Stereo. De hecho, otro de sus grandes atractivos es su banda sonora, compuesta por Leonard Rosenman, autor de la música de largometrajes como Rebelde sin causa, Al este del Edén o Barry Lyndon.

Por otro lado, el próximo 13 de febrero, Minotauro, la editorial de fantasía y ciencia ficción del Grupo Planeta, publicará Beren y Lúthien, probablemente el relato más icónico de El Silmarillion convertido por primera vez en un libro independiente.

La edición está a cargo de Christopher Tolkien, el hijo del autor, que primero muestra el relato en su forma original y luego ofrece pasajes en prosa y verso de textos posteriores que muestran cómo ha cambiado la narrativa. Además, el libro cuenta con 9 láminas del artista Alan Lee a todo color, así como ilustraciones en blanco y negro integradas en el texto, todas ellas creadas especialmente para este tomo.

El elemento central del relato es el destino que ensombrece el amor de Beren y Lúthien, dado que él es un hombre mortal y Lúthien una elfa inmortal, cuyo padre, un gran señor Elfo, en clara oposición a Beren, impuso a éste una tarea imposible que debía llevar a cabo si quería desposar a Lúthien. Éste es el núcleo de la leyenda, que acaba conduciendo al absolutamente heroico intento de los enamorados de robarle un Silmaril al más malvado de todos los seres, Melkor, también llamado Morgoth, el Enemigo Oscuro.