Metro de Barcelona.
Imagen del metro de Barcelona. EUROPA PRESS

La Guardia Urbana de Barcelona hace un mes que no accede al centro de control de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) después que en diciembre el jefe de sala desautorizase a uno de los agentes a raíz de una intervención en el subsuelo, según denuncia CCOO al cuerpo policial.

Así lo avanza La Vanguardia y lo ha confirmado el sindicato. En cambio, fuentes municipales aseguran que la Guardia Urbana no ha tenido nunca un lugar fijo en el centro de control de TMB porque no es una sala de seguridad, sino que su presencia está condicionada a dispositivos policiales o cuando a la gestora del transporte público le interesa por motivos de seguridad.

Vigilancia a la venta ambulante

Desde hace unos meses, la Guardia Urbana de Barcelona utiliza las cámaras de este centro de control para visualizar los movimientos de la venta ambulante y poder gestionar mejor los efectivos policiales. El sábado 16 de diciembre, la Guardia Urbana montó un dispositivo para detener a un mantero que habría agredido a un agente lanzándole una piedra en el ojo.

Los agentes intervinieron en el subsuelo sin seguir los protocolos establecidos para las actuaciones contra la venta ambulante, persiguiendo al presunto autor de un delito flagrante de atentado a la autoridad, según explica el responsable de comunicación de CCOO en la Urbana y de la Agrupació de Policies Locals de Catalunya, Jordi Gallart.

Agentes de la Guardia Urbana entraron en la red de metro bajo la plaça de Catalunya, donde se pensaban que se encontraba el autor de la pedrada, pero finalmente no lo localizaron. Según explica Gallart, entonces el jefe de sala se quejó de que no se le había avisado de esta intervención y expulsó al agente que se encontraba en el centro de control.

El portavoz de CCOO en el cuerpo policial afirma que desde esta desautorización la Guardia Urbana no ha vuelto al centro de control y asegura que, desde hacía un año aproximadamente, un agente, mañana y tarde, se posicionaba en la sala de TMB para poder hacer este servicio, sobre todo para actuar contra la venta ambulante.

El agente expulsado escribió un informe a los superiores para explicar lo que había ocurrido. Gallart lamenta no tener constancia de que algún responsable municipal, como el comisionado de Seguretat, Amadeu Recasens, haya preguntado a TMB sobre los hechos del sábado 16 de diciembre para poder aclararlos.

Fuentes municipales puntualizan que la Guardia Urbana no ha tenido nunca una presencia fija en el centro de control de TMB, aunque sí que era un servicio frecuente y que se había incrementado en los últimos meses.

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