Plásticos
Conjunto de productos hechos de plásticos. JORGE PARÍS

Bolsas, cuchillas de afeitar, botellas, y hasta las cápsulas de café. Todos estos elementos, y otros, están elaborados con plásticos. De un tiempo a esta parte, se ha puesto el foco en la contaminación que provocan a nivel mundial. Tanto es así, que las autoridades internacionales, nacionales y locales han ido adoptando medidas para un uso responsable y ecológico de este material.

En otros casos, la medida a tomar es mucho más drástica: la prohibición. Tampoco se obvia el hecho de reducir la utilización del plástico a partir del cobro, sobre todo en el caso de las bolsas: estamos acostumbrados a no pagar por ellas cada vez que vamos a comprar, pero eso ha cambiado.

La ONU mira a los océanos

Naciones Unidas firmó a finales de 2017 en su Asamblea de Medio Ambiente una declaración para "prevenir y reducir significativamente la contaminación en los océanos en 2025". Ya ha sido firmada por 193 países.

Se trata del primer compromiso que se enfoca en disminuir la contaminación acuática. Según las conclusiones de la ONU, para 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos a menos que la gente deje de utilizar artículos de un solo uso elaborados con este material, como las bolsas y las botellas.

Más a corto plazo, la organización también ha desarrollado un plan para acabar con los plásticos de un solo uso de aquí a 2022. Esa propuesta ha recogido más de un millón de firmas en todo el año pasado.

En la UE, por los envases reciclables

La Comisión Europea presentó este martes una nueva estrategia para atajar el daño de los plásticos sobre el medio ambiente, con la que pretende conseguir que todos los envases de este material sean reutilizables o reciclables en 2030, reducir el consumo de plásticos de un solo uso y restringir la utilización de microplásticos.

El vicepresidente primero del Ejecutivo comunitario, Frans Timmermans, y el vicepresidente responsable de Empleo, Crecimiento e Inversión, Jyrki Katainen presentaron la iniciativa, cuyo objetivo es "proteger el medio ambiente y al mismo tiempo poner los cimientos para una nueva economía del plástico".

"Para 2030, que es dentro de doce años, todos los envases de plástico en el mercado europeo deben ser reutilizables o reciclables de una manera rentable", explicaron.

Para conseguir que en 2030 todos los envases (o utensilios) de plástico sean diseñados para ser reciclables o reutilizables, Bruselas ha anunciado que trabajará en una revisión de la directiva sobre envases y residuos de envases, con el fin de "revisar qué tipo de envases pueden ponerse en el mercado" y permitir que se reciclen "fácilmente y de una forma rentable". Esto pone también el foco en las botellas de plástico y las cuchillas que son comunmente conocidas como "de usar y tirar".

La directiva permite aplicar a los Estados miembros las distintas medidas de dos maneras, sobre todo respecto a las bolsas: con normas para que el consumo anual no supere las 90 bolsas de plástico ligeras por persona a más tardar el 31 de diciembre de 2019, y 40 bolsas a finales de 2025; o la prohibición para los comercios a partir de 2019 de que entreguen bolsas de plástico gratis a sus clientes.

En España se acabaron las bolsas gratis

En el sentido de esa directiva, España prohíbe desde el 1 de enero de 2018 entregar bolsas de plástico de manera gratuita en los diferentes establecimientos. En los últimos años la mayoría de supermercados e hipermercados ya cobraban por las bolsas, pero no existía una norma al respecto.

El Gobierno aplicará la medida comunitaria un año de antelación, y lo hará en virtud al proyecto de Real Decreto de Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en el que se opta por la segunda vía propuesta por Bruselas.

De esta forma, cobrará entre 5 y 30 céntimos por bolsa, en función del material y por tanto de si son compostables o no.

Cataluña, reducción en el uso

Cataluña ha sido pionera pactando voluntariamente con el sector comercial que estas bolsas no sean gratuitas. Introdujo la medida en abril de 2017, pero durante los meses anteriores -y también después de implantarla- desarrolló una campaña para informar a los consumidores.

Alegó como razón principal que las bolsas de plástico, además de consumir recursos en la fase de producción, comportan otros impactos sobre el medio. Vista su ligereza, son fácilmente transportables para el viento y pueden llegar a ser consumidas por los animales u obstruir cañerías y conductos, e incluso llegar al mar con graves consecuencias sobre los ecosistemas marinos.

Esta norma entra dentro del llamado pacto de la Bolsa, que se introdujo en 2009, se renovó en 2016 y ha ido incorporando restricciones en el uso de bolsas de plástico. Según datos de la Generalitat, entre 2009 y 2012 se logró en un 50%.

Andalucía: no se paga por lo reutilizable

La Junta estableció un impuesto sobre las bolsas de plástico de un solo uso en el año 2011. Según la ley aprobada, en 2017 el tipo impositivo fue de cinco céntimos por cada bolsa, pero este año esa cuantía ha ascendido a diez.

Están extentas de la cuota tanto las bolsas biodegradables como las que sean reutilizables, así como algunos comercios minoristas que cumplan con una serie de requisitos.

En Baleares: fin a las cápsulas de café

También se ha desarrollado el Anteproyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados de Baleares. En él, se incluye la medida que prohibirá a partir de 2020 la venta de cápsulas de café desechables fabricadas con materiales no fácilmente reciclables; así como platos, cubiertos, vasos y bandejas desechables de plástico.

Además, se incluyen productos de usar y tirar para el consumo de alimentos en establecimientos de hospedería y restauración; las versiones no recargables de encendedores, maquinillas de afeitar, cartuchos y tóners de impresora y fotocopiadora; y productos que contengan microplásticos o nanoplásticos.

A partir de la misma fecha, el borrador prevé que solamente se puedan distribuir y comercializar en Baleares las pajitas de bebidas, los bastoncillos de las orejas y los palillos para caramelos que estén fabricados con materiales compostables.