Ryanair
Facturación de Ryanair en la T1 del Aeropuerto Adolfo Suárez. EMILIO ORDIZ

"No hemos recibido quejas y la actividad es completamente normal". Esto es lo que comentan en la mesa de información de Ryanair en la Terminal 1 del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.

La compañía aplica desde el 15 de enero sus nuevas tasas para el equipaje de mano: si el pasajero desea llevar un segundo bulto en cabina, tendrá que sacar el llamado "embarque preferente", que tiene un coste de cinco euros extra sobre el precio del billete (seis si se paga en el aeropuerto hasta hora y media antes del despegue).

En caso de no pagar ese cargo, la segunda maleta iría directamente a la bodega sin coste alguno. "La gente está avisada de los cambios desde hace más de un mes, y cuando llega el momento del viaje están perfectamente informados", explican a 20minutos en el mostrador.

Para los pasajeros la situación no está tan clara. "No tenía ni idea hasta que me han avisado unos amigos", comenta David González, que acompaña a un familiar. "Yo voy a viajar dentro de diez días, y lo cierto es que cuando cogí otro avión en diciembre me bajaron el equipaje a bodega gratis, sin avisar, pero no sabía nada de la nueva tasa", sentencia.

Lo mismo les ocurrió a Juanjo Arconada y su mujer. "No nos han mandado ningún aviso ni nos han cobrado nada, que sepamos", dice él, aunque reconoce que, a lo mejor, lo han incluido "en el precio del billete" y no se han dado cuenta.

Para Arconada, es una medida positiva. "Más allá de que haya que pagar y pueda parecer un abuso, me parece bien que se vacíe la cabina", esgrime. Según su posición, se trata de una manera que consigue "agilizar tanto la subida al avión como la bajada, porque reduce los tiempos de espera por culpa de la gente que va cargada".

En la misma línea opina Josué Ortega: "Informaron con un correo, con lo básico". Él sí decidió aceptar que le bajaran una pequeña maleta a bodega. "No veo el problema, al final resulta hasta más cómodo, sobre todo para la gente como yo que viaja poco", sostiene.

"Mejor para los trabajadores"

No es una mañana muy caótica en Barajas, y las colas de facturación avanzan con buen ritmo. Desde detrás de la mesa, los trabajadores celebran los cambios adoptados por Ryanair. "A nosotros nos viene bien, nos quita trabajo porque se reducirá el número de maletas a etiquetar para la cabina. Van a bodega y listo", comentan con convencimiento.

"El proceso es bien simple", asegura uno de los empleados. "Sirve con comprar prioridad —el mencionado embarque preferente—, y ningún problema, además la tasa a pagar no es ni mucho menos alta", dice, al tiempo que reconoce que hay "pocos pasajeros que vengan con un segundo bulto". "No hay casi nadie que abone ese extra".

Carpeta en mano, los trabajadores resuelven dudas "típicas", pero casi ninguna relacionada con las modificaciones. "Siempre hay algún pasajero que pide explicaciones de por qué va a tener que pagar, pero el porcentaje es bajísimo", expresan. Y se aventuran: "La mayoría no solo lo aceptan, sino que lo apoyan".

Voces críticas

A pesar de todo, las medidas no se libran de las críticas entre quienes se van a subir a un avión. Esther Martín vuela a Londres con Ryanair, y lleva solo una mochila a la espalda. "A mí personalmente me da igual, porque voy siempre con el equipaje justo, para dos o tres días, pero no deja de ser un abuso", cuenta.

Ella sí recibió un correo informativo e indagó en la web de la compañía para evitar pagar algo que no le "correspondiera". Explica que la posibilidad de obtener el embarque preferente aparece en lo que llaman "extras de vuelo". Y además avisan: "Si no pagas, y te niegas a que bajen tu maleta a bodega, no puedes volar", desvela Martín.

Sin haber tenido problemas, esta joven reconoce que la información es "la mínima posible". "Alguien que no preste atención o no domine bien el tema de internet, podrá tener problemas", dice.

Incluso critica el hecho de que manden los bultos a bodega. "Cuando bajan las maletas muchas veces no sabes qué pasa con ellas, se rompen, se pierden, no salen por la cinta", dice. Asimismo, cree que la intención de la compañía no es buscar la comodidad, sino "ganar más y más dinero".

Mario Desole, por su parte, es el perfil de viajero constante. "Vuelo muchas veces al mes, casi hasta pierdo la cuenta, la mayoría con Ryanair, y que se apliquen este tipo de normas me parece una vergüenza".

"Muchas veces viajas con ellos porque no te queda otra, pero en mi caso siempre he tenido algún tipo de problema", revela este pasajero que había acudido expresamente al aeropuerto a resolver dudas sobre estas tasas. "Vuelvo a coger un avión el día 30, pero me acaba de llegar el correo con los cambios y antes de que me cobren algo que no debo pagar, prefiero venir e informarme", dice Desole.

Tiene claro que la idea de la compañía no es otra que hacerse "más rica". Además, es padre de un niño, y está inquieto por lo que pueda pasar cuando viaje con él: "No sé si me van a cobrar algo por llevar la mochila del bebé en la cabina, porque el mail da a entender que tienes que pagar siempre, sí o sí".